"Haz un instante inolvidable digno de ser insoportable."

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lunes, 17 de febrero de 2014

Bailando.

Esta noche bailé sobre mis penurias,
pisando el dolor de extrañarte, 
de imaginarte en cada rincón.
De sentirte tan cerca, 
que tu aliento roza sobre mi oreja y me excita.
De abrumarme con el toque de tus manos sobre mis caderas
y de tu duro pecho sobre mi espalda
que sucumbo al placer 
de imaginar que estas tan cerca, tan mío, 
tan tuya, y que no es cierto.

Baile sobre tu sonrisa,
una y otra vez la vi frente a mi.
Que su brillo podía tocarme el alma.
Y arrodillarme sin piedad.

Baile de felicidad de imaginar 
que eres mío.
mientras lloraba porque la imaginación no podía ser mas cruel

Pero seguí bailando,
porque la fantasía me trae tu presencia
tu olor, tu calor, y el amor que perdí.

Duele bailar así 
como si el mundo girara conmigo,
pero en realidad es solo mi esfuerzo por intentar seguir girando con él
pues sé que aun no lo hago,
no mientras no estés aquí.
Pero duele, 
duele pensar que estoy en soledad, sobre sentimientos que son solo míos
e ideas tan apasionantes que sólo viven en mi cabeza, mi corazón,
mi alma, y mi destino.
Pero que en el tuyo nunca estuvo.
Pero bailo,
porque no me queda más que el goce de mentirme 
bajo tus memorias.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Un cuento.

Estoy en pijama sobre la cama, cuando siento que alguien me llama, por lo que me levanto. Al salir al pasillo, me doy cuenta que están las puertas de las piezas de mis padres y hermanos, cerradas. Estoy sola. Salieron y no me avisaron, me quejo. Iba a devolverme, cuando escuche que tocaban la puerta. Me dirijo hacia ella confundida, pues todos tienen llaves. Al abrirla, me sorprendo, porque no me esperaba jamás que él me viniese a ver, menos ahora, menos después de este tiempo separados.
Y esta ahí, mirándome angustiado, como si alguna idea se debatiera en su cabeza, y estuviese en conflicto consigo mismo. Pero a pesar de su estado, no logro conmoverme.
- Hola - me dice casi en un susurro.
Pongo los ojos en blanco, dejo la puerta abierta y me volteó para caminar de vuelta hacia mi habitación con desgano.
- ¿Qué haces aquí? - digo hastiada por su presencia, sintiendo que algún reclamo de sus labios saldrá una vez más.
- Necesitaba hablar contigo, porque hay algo que aún no comprendo - dice molesto, pero no lo suficiente para ser algo de lo que preocuparse. Cierra la puerta y me sigue tras el pasillo.
Me doy vuelta, cansada de tener que hablar las cosas una vez más.
-¿Qué necesitas saber?- una pregunta totalmente retórica, pues ya sé que es lo que lo está atormentando.
-¿Quién es él?- susurra, y en su rostro se cruzan todas las dudas que posee, y que puedo leer con claridad.
Suspiró.
Sé a quien se refiere, es el hombre que ahora me esta gustando, que me hace reír, y llena de ternura mi corazón con su recuerdo. Es un hombre imposible, porque está ocupado por alguien más, por lo que esa pregunta no es tan importante, no en el grado en que él esta demandando saber.
- No es nadie - le digo cansada.
- ¿Te gusta? - la frustración de su voz la noto con claridad, y parece otra persona que no conozco, que sé que no es así realmente. Pero que resulta que me gusta, porque eso significa que aún me ama, y aún piensa en mi. Pensamientos que me derriten por dentro, logrando remover todo tipo de cansancio, de hastió, de rabia... y lo convierte en amor, el amor que siempre le tendré, que siento como una loca por él, que hipnotiza todos mis sentidos y me deja débil ante su ser. Me encojo, porque sé que me ha atrapado en sus sentimientos.
Lo miró detenidamente y me acerco con suavidad porque es mío, y quiero calmarlo, adorarlo. Dejar que piense tonteras. Le tomo el rostro con mis manos, y lo acarició.
- No, tonto. Solo me gustas tú, siempre serás tu. Cómo puede ser que aun no logres verlo, que me estoy muriendo por ti. Que te amo, que no hay nadie, ni habrá nadie que pueda jamás compararse contigo, eres el hombre que adoro por sobre todas las cosas. Tienes que tenerlo claro, saberlo. Me fascinas.
Ante mi respuesta él sonríe, cansado. Pero con ternura. Hunde su cabeza en mi hombro, y me abraza.
No soy capaz de lograr sostener mi necesidad por él a esta cercanía y le beso la mejilla con suavidad. Le beso el cuello, y paso mis manos sobre su cabello suave, y lo tiro dulcemente. Mis manos se agarran de su cuerpo con desesperación, y le acarició la espalda con adoración.
Algo en mi pecho se inunda sobre ese silencio en el que nos fundimos, atormentados tras la distancia que nos impusimos.
Él me besa la mejilla con ternura, y apoya su frente junto a la mía. No nos hemos mirado a los ojos, estamos disfrutando de las sensaciones y el descontrol que nos ha poseído.
Sube sus manos por mis brazos con lentitud hasta llegar a mi rostro. Las deja ahí y nos detenemos en ese instante. Solo sintiendo nuestras respiraciones a oscuras.

Lo amo.

Busco sus labios con desesperación, con la necesidad corriendo por mis venas.
Él me sujeta el cuello y sube su mano hacia mi cabello para sostenerlo entre sus dedos. Me lo tira con suavidad. Y estoy jadeando ante las sensaciones que me invade tenerlo cerca, tan frágil, honesto y dulce.
Lo escucho jadear sobre mi oreja, mientras nos besamos con locura. Entonces me agarra las piernas, y en reacción le rodeo el cuerpo con ellas. Caminamos abrazados, besándonos angustiados, y me lleva a mi pieza. Entonces me tira sobre la cama, y en estos momentos no puedo desearlo más, es demasiado. Quiero arrancarle la ropa, para poder sentir toda su piel, su calor y saborearlo por completo.
Lo miro sobre mí, y comprendo que no importa el tiempo que pase, jamás podré dejar de amarlo, y desearlo con tanta locura, dolor, y pasión.
Me mira de vuelta, con los ojos ardiendo de deseo, triunfantes. Soy suya.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

No ser para ti.

Recuerdo aquel momento en el que creía que estaba muriendo,
y te escuchaba desesperado, pidiéndome que volviera a la vida,
te escuchaba llorar a lo lejos, sacudiéndome, acariciando mi rostro,
con todo el amor que te inspiraba.
Pero yo estaba muy lejos, porque a pesar de todo tu amor, de tu desesperación.
Fui lo suficiente egoísta para pensar que quería morir.
En ese entonces, no supe entender el por qué, por qué quería morir si te tenía,
si me amabas, si rogabas por mi.
Y ahora comprendo que era,
me estaba matando la noción que tuve ese día,
de que jamás podría ser buena para ti, nunca sería lo suficiente buena para ti,
nunca sería la mejor mujer del mundo para ti.
Y me mataba porque quería ser todo, todo para ti.
No un fragmento, no un amor, todo.
Y comprendí aquella noche que no podría serlo.
Por lo que me estaba matando.
Creo que aún lo esta haciendo, aunque estés lejos, aunque haya huido de lo nuestro, de ti.
lo haya dejado.
sigue matándome la idea, de que no pude ser más. De que no era para ti.



domingo, 6 de octubre de 2013

Adiós, con cariño.

Guardo los recuerdos sobre papel,
los ordeno uno por uno,
y en una botella los envío.

Los dejo a la deriva de este largo camino,
donde no sé su real destino.
Los despido, porque otra opción no he tenido.
Así es como el hoy, lo ha querido.

Pero es tanta la felicidad que con ellos he obtenido,
que no puedo estar más que agradecida
de lo que me ha obsequiado con cariño.

Tantas risas sobre el viento, aún escucho.
Tantas miradas veo sobre cada reflejo,
y el amor más grande que he sentido.

Aún ni de vista los pierdo,
y ya los añoro.

Son los recuerdos más atesorados por mi corazón.
Los que guardaré hasta mi ultimo respiro.

Y en cada centímetro que he recorrido,
sabré que estoy sobre el camino,
gracias a lo que me ha construido.

Son estos recuerdos, tan míos,
que dejo partir, sin olvido.
Sino con el adiós más puro,
porque muy feliz he sido.

Pero forzarlos no he querido,
por lo que los guardo, y los envío
a su destino.

Y un beso les deposito,
para que la ternura los siga encontrando.
Como a mí me encontró.
Agito mi mano y un suave adiós digo.

¡Oh, como te he querido!

miércoles, 12 de junio de 2013

Tú.

No tengo miedos.
No tengo miedo de amarte como te amo,
no tengo miedo de ser amada de la forma en que me amas.
No tengo miedo de perder lo que ya he perdido.
Te tengo. Y eso lo significa todo.
No volveré atrás, no miraré el pasado, y seguiré adelante junto a ti.

Sé lo que quiero.
Lo que siempre he buscado,
y lo único que me hace feliz.
Tú.

Las cosas han cambiado, hemos crecido,
y hemos luchado, y hasta aquí hemos llegado.

Nos amamos.

Y la vida para nosotros ha continuado.
Ya estamos varados donde tenemos que estar.

Esto no es una continuación, es un nuevo comienzo.

Aquí estoy, a quién has querido desde el principio.
Y este camino ya no es un borrador,
es un comienzo fresco.
Tu eres lo que siempre he querido,
pero que me ha tomado tiempo, sufrimiento y errores, descubrirlo
Pero ya lo sé amor,
que ya nada es mas importante que lo nuestro.

viernes, 3 de mayo de 2013

Te necesito tanto.

Podría haber escogido los primeros títulos como te amo, te adoro, me encantas, o me fascinas, etc. Que es lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en ti.
Pero quise ignorar las palabras y sentir lo que hay dentro de mí cuando las pienso, o las digo: Agonía.
Porque no es solo amarte,
es una irrevocable necesidad de ti, de sentirte, verte, tocarte.
La agonía de depender de ti.
De saber que pronunciar tu nombre es Necesidad.
La agonía de por fin tenerte junto a mí.
Que no me deja respirar; dándome una ansiedad de querer tocar cada parte de ti,
mirar cada centímetro de ti, beber cada respiro que das cerca de mí,
mirarte hasta grabarte, tallarte en mi memoria como si fuese el último momento.

Te necesito, como sé que no necesitaré a nadie más.
Y puede que suene a loca enamorada, donde los amargados dirán: pobre, ya se acabará.
Pero para mí no.
El tiempo podrá pasar, pero nada hará que te olvide o te deje de amar.
Te amaré hasta mi último día de vida.
Me has dado todo. Y lo que no, lo has buscado para hacerme feliz. Muy feliz.
No eres un espejismo, un sueño o una ilusión. No eres la ceguera del amor.
Eres crudo y tan real como la forma en que me conozco.
No te ocultas tras máscaras ni palabras bonitas.
No me inventas un mundo feliz, sino que haces de nuestro mundo uno más feliz.
Uno en el que soy parte, pudiendo ver con claridad cada sombra, y luz de las que esta conformado el mundo. Puedo llorar por la desgracia como sonreír por las maravillas que tiene.

No puedo negar que la vida tiene mucho más sentido cuando estás junto a mí.
Porque si algo sé con certeza, es que no nací para vivir en soledad,
 no nací para vivir de mi egoísmo, de mis sueños propios, sino de vivir de los nuestros.
De crear una vida a tu lado, de seguir formando los recuerdos de una vida en la que he sido feliz.
Y podría seguir contando la historia en la que me enamoras cada segundo, día y hasta cada pequeño instante que hay entre mis pestañeos.
pero formaría eternas palabras, sin fin. No podría acabar nunca, al igual que nosotros.

Mi necesidad: por siempre tuya, por siempre nuestro.

domingo, 6 de enero de 2013

Sólo tú.

Es una frescura caminar con esta felicidad,
con esta libertad que solo crean tus palabras en mi alma,
que logran que baile con soltura ante tu mirada,
que respire con tranquilidad tus caricias.
Que te saboreé sedienta de más,
Creando a la desesperación cuando este en soledad,
siendo la locura mi única identidad.
Que golpea con astucia, y se revuelca entre mis risas.

¡Oh! A nada tuyo escaparía.
Entre tus brazos me encerraría,
para quedarme toda la vida.
Por amor, feliz moriría.

Pero si por otro camino quiero transitar.
Me encuentro ante vidrios que me rodean,
y que no me dejan ir con libertad.
Si no pienso con cuidado, me voy a dañar.
Y el otro destino se ocultará, se cerrará,
 y a una quebrada en soledad me arrastrará,
donde el miedo me consumirá,
asustada del juicio que me predicarás,
y de las caricias que ya no podré encontrar.
Miedo de que a mis labios vayas a rehusar,
que nuestros recuerdos quieras rechazar,
y que de lo bueno sólo lo sucio para ti quedará.

Que la verdad la logres ocultar en mentiras, e incompatibilidad.

Que las risas, el amor y la amistad, no existan más.
Que ya no haya a dónde regresar.
Que pongas sobre nuestras pasiones cosas que jamas hemos querido desear.

Yo no quiero más que a tu alma atarla a mi voluntad.

Qué puedo hacer cuando la felicidad y el miedo juntas van,
y yo solo las quiero separar?

Que el amor no transite en desconfianza,
y que sea sinónimo de eternidad,
donde pueda yacer sin miedo a que se quebrará.
Porque solo contigo quiero estar.

jueves, 3 de marzo de 2011

Este clima, y su morada.


Respiro esta calidez del clima,
Que me despierta esperanzas olvidadas,
Elaboradas de un posible instante fugaz de mi vida,
En donde él floreció para girar mi naturaleza.
Que de juicio no comenzó haber nada,
Pero me repleto de sentimientos que se iban y venían.
Donde mi única razón de permanecer era querer ser su felicidad,
Y que él fuera la mía.

Inspiró la incandescencia del clima,
Cierro los ojos, y me rodeo de sus fotografías,
Las que capture en mi memoria,
Incluyendo su hogar y su agrura.

 
¡Oh! El viento inmortaliza el eco de esta arboleda
y su danza al compás de la prosperidad.
Todas, pequeñas pinceladas de mi remembranza;
Es tal la intensidad de la emoción,
Como el fuego de este clima.


Me olvido admirando la anochecida,

Tan intensa como su mirada,
 
Tan enigmática fundida en la oscuridad.

Pero es su risa la que ilumina todo corazón que conozca,

Porque esta poseída por el dulzor de la infancia.


Su casa, esta impregnada de su esencia,
Allí, en donde lo ame,
la ame también a ella;
Cada muralla que abraza,

Y el eco del piano en donde se hayan sus palabras.

Me anclaron a él y a su morada.

Como la arena que es tomada por el mar,
que la retorna y
 la cambia,
Ahora no hay un tiempo actual para estos entusiastas.
Y nadie sabe si lo habrá.

Nos hemos dejado marchar
con una sonrisa,
que contemplaré al mirar atrás,

Como el primer amor que encendió mi alma.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La mezcla perfecta para volver.


Sentiré mi piel arder
Con cada roce de tu ser.
Me harás estremecer,
Por lo suave y electrizante que es
cuando logras encoger cada nervio de mí pertenecer.Suspira lentamente sobre cada fibra de mi tez,Deja estelas de placer
En cada camino que recorres sobre él.
Entrelacemos nuestros pies,
Para sentir la magia de encajar entre ellos también.Pertenezcámonos solo por esta vez;
Imaginemos lo eterno que podría acontecer,En un futuro trance, tal vez.

Con movimientos lentos y torturantesDescúbreme enloquecer de amor por ti otra vez.Detente y mírame sin pronunciar qué ves.Solo para que advierta en tu mirada lo que sientes
Por vivir nuestro amor, una nueva vez.Percibiré a través de tus ojos cómo la leña crepita por el fuego en él.
¡Oh! Leeré un Te Amo en cada gesto que me des.

Y a ojos cerrados, aun lo apreciaré.


Tu cuerpo me habla sin saber.


Me besaras interponiendo chocolate sobre la hiel
Que se fundirá con una caricia de mis labios en un excitante proceder.
La mezcla perfecta para volver.


Y al ser uno, danzare.
Mi alma en tu cuerpo acoplare,
Para que no me olvides
Y me guardes bajo la piel.

Con el recuerdo de que varias noches

En tu cama pase,

Recostada a tu lado suspire

Tantos Te Amo, como tus brazos gaste.

Dormidos, soñamos a la vez,

En eternizar la noche bajo el edén.


Y en cada aliento anhele perder contigo otra vez.
Beber incansablemente de esta adicción a tu piel,
Que quema en cada recóndito lugar de mí ser.

Entonces, sonreiré.

Para que veas lo feliz que volví a ser,

Y preguntaras como intuyo: “¿por qué te ríes?
Soy feliz, ¿no lo ves?” 
Y nos miraremos con aquella conexión que nacimos para tener.

jueves, 22 de abril de 2010

Amor Platónico.


Comprender por fin que eres imposible
me lleva a la caída de un vacío del pensamiento.

Uno que contiene preguntas conscientesjunto a respuestas silenciosas.
Donde la confusión
sólo deja huellasy se sostiene de la admiración por tus ojos.
Que me siento a dibujarlos, a adorarlosquizá hasta la eternidad.

No poseo fuerzas para despertar

ni menos el deseo de quererte tocar.
Sólo no quiero verte desvanecer al parpadear. Sí, prefiero suspirar al verte pasar.
Y sentir, que mi alma arde con cada paso que das,
distribuyendome en pedazos,
para terminar con un puzzle dedicado a ti.Donde cada pieza,
esta conformado de un pensamiento, e ilusión.
Y cada unión es un ahogado suspiro,
que al armarlo te reconozco.


Y me doy cuenta de lo que me intriga el misterio de no conocerte.
Pero prefiero dejarte como la ilusión ingenua en la cual,
tu presencia
una sonrisa nerviosa me inspira,y un cosquilleo intenso en el cuerpopor la coincidencia de volverte a ver.

domingo, 28 de marzo de 2010

Tiempo atrás: El amor y yo.


Mi felicidad se basaba en un principio en la manera de agradecer lo que tenía.Nunca fui capaz de quejarme, más cuando creía realmente que no merecía ciertas cosas o porque no entendía bien.Siempre he sido capaz de sonreír.
Es algo que nunca me ha faltado.

He deseado y anhelado cosas como cualquier persona.
Pero mi vida jamás me ha dado motivos para sentirme insatisfecha.Lo tenia todo a mi manera.
Excepto algo con lo que deseaba y soñaba con fuerzas: Un amor. El amor de mi vida.
No buscaba una pareja, sino un amor.


Nunca he podido pedirlo a medias.

Lo quería completo, entero.
No deseaba cariño,
buscaba a alguien que me amara, que se enamorara de mi.
Y que viera en mi , lo que el resto no lograba ver.

Que me mirará como si fuera su deseo tenerme.
Que me considerara única entre todas.
Y me cuidara, porque yo soy indispensable en su vida.

Quizás, si el amor no me lo hubiera mostrado los libros y las películas, jamás lo habría anhelado tanto.Pero así lo conocí: Utópico, perfecto, anhelante y doloroso.
Parecía como si fuera lo único por lo que valía tener esperanzas y por sobretodo esperar.Hasta el punto de cegar.

Y así fue.
Los años transcurrían, y jamas cambie de pensamiento.
A pesar de las etiquetas de "soñadora".
Aquella gota de esperanza nunca me dejo.

Porque siempre sentí que llegaría, tarde o temprano.
Y cuando llegó.
Me escondí. Llena de miedos e inseguridades.
Lo disfrutaba a medias.
Con el tiempo comprendí todo: ¡Lo tenia!Tenia todo por lo que siempre espere con ilusiones.
Y me había elegido a mi.
Entonces quise darle todo, sin censuras ni privaciones.
Quería hacerlo feliz a mi lado,
que sintiera todo lo feliz que soy teniéndolo.


Es tanto lo que me entregaba que lo sentía en el pecho,era algo inmenso, como el universo: sin limites, infinito.
Ya no hay barreras, ni miedos.
Me había resumido a un todo.

Río sin sentido, y sonrío con mas facilidad.

Me siento la mujer mas afortunada y lo gritaba en cada brillo de mis ojos.

Quería que todos lo supieran.
Que existe y que era lo mejor que me había pasado en la vida.


Estaba como sostenida a todo lo nuestro.
Me movía por el, y permanecía por él.
Vivía por el.
Me convertí en un elemento de él.
Me gustaba sentirme tan pequeña para lo enorme que era.Era como si fuera una hormiga a la cual le habían regalado el universo.
Así me hacia sentir.
Era todo lo que más deseaba ver al despertar.
Y lo ultimo que quería ver al dormir.

Quería tenerlo para mi: Ayer, hoy, mañana y siempre.