Podría haber escogido los primeros títulos como te amo, te adoro, me encantas, o me fascinas, etc. Que es lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en ti.
Pero quise ignorar las palabras y sentir lo que hay dentro de mí cuando las pienso, o las digo: Agonía.
Porque no es solo amarte,
es una irrevocable necesidad de ti, de sentirte, verte, tocarte.
La agonía de depender de ti.
De saber que pronunciar tu nombre es Necesidad.
La agonía de por fin tenerte junto a mí.
Que no me deja respirar; dándome una ansiedad de querer tocar cada parte de ti,
mirar cada centímetro de ti, beber cada respiro que das cerca de mí,
mirarte hasta grabarte, tallarte en mi memoria como si fuese el último momento.
Te necesito, como sé que no necesitaré a nadie más.
Y puede que suene a loca enamorada, donde los amargados dirán: pobre, ya se acabará.
Pero para mí no.
El tiempo podrá pasar, pero nada hará que te olvide o te deje de amar.
Te amaré hasta mi último día de vida.
Me has dado todo. Y lo que no, lo has buscado para hacerme feliz. Muy feliz.
No eres un espejismo, un sueño o una ilusión. No eres la ceguera del amor.
Eres crudo y tan real como la forma en que me conozco.
No te ocultas tras máscaras ni palabras bonitas.
No me inventas un mundo feliz, sino que haces de nuestro mundo uno más feliz.
Uno en el que soy parte, pudiendo ver con claridad cada sombra, y luz de las que esta conformado el mundo. Puedo llorar por la desgracia como sonreír por las maravillas que tiene.
No puedo negar que la vida tiene mucho más sentido cuando estás junto a mí.
Porque si algo sé con certeza, es que no nací para vivir en soledad,
no nací para vivir de mi egoísmo, de mis sueños propios, sino de vivir de los nuestros.
De crear una vida a tu lado, de seguir formando los recuerdos de una vida en la que he sido feliz.
Y podría seguir contando la historia en la que me enamoras cada segundo, día y hasta cada pequeño instante que hay entre mis pestañeos.
pero formaría eternas palabras, sin fin. No podría acabar nunca, al igual que nosotros.
Mi necesidad: por siempre tuya, por siempre nuestro.
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viernes, 3 de mayo de 2013
martes, 14 de febrero de 2012
Conocerte.
Un día al despertar de un sueño, mi vida cambió.
Ya no me sentía sola; no había explicación
Pero estabas a mi lado sin poseer verbos,
Sin estar presente. Te estaba necesitando aún siendo extraños.
Sin razón, mi corazón se descontroló, y a tu alma se aferró.
Sin tu permiso a ella se afirmó. Ni a mí me preguntó.
Simplemente pasó.
Me levanté ese día sin ser la misma.
Ya no caminaba sin pensarte,
Sin poseer el anhelo de querer conocerte al revés y al derecho.
Poder lograr introducirme bajo tu piel, y tocar lo desconocido de tu ser.
Me aventuré en tu mirada,
Encontrándote junto a la luz, y la oscuridad.
Sobre todo y sobre la nada.
Una deliciosa agonía en la distancia,
Como una increíble felicidad en tu cercanía.
Mientras más me hundía revelando cada recóndito de tu ser,
Más me atraías, más te quería,
Tanto en tus virtudes como en tus defectos.
Tu transparencia más me acercaba,
Me ataba sin objetos, sin interés.
Uniéndose por completo a mis sentimientos,
Me convertí en tu reflejo: sólo sonreía si lo hacías
y sufría tanto como te dolía.
Comencé a crecer teniéndote, perdiéndote
Y volviendo a encontrarte.
Mientras más tiempo transcurría,
Más fuerte se hacia el hecho de que estas sobre mí
Rodeándome por completo, en dónde vaya y dónde no quiera ir.
Convirtiéndote en el único hombre
que siempre querré a mi lado.
Lo primero que veo al cerrar mis ojos,
y el único al que siento en cada parte de mi alma.
Son tus palabras, y tu risa la que me sigue en cada rincón.
Se cuela por lo imposible,
Convirtiéndome en un simple cuerpo que se ha completado
al conocerte.
Es un sentimiento que tiene el poder
De ser mejor, y de seguir creciendo.
Que tras el tiempo lo he descubierto aún más fuerte.
Que me sorprende en cada nuevo día.
Ardiendo en cada parte de lo que soy,
Estando sobre mi respiración y sin ella,
Ha tocado mi alma, uniéndose a mí sin ataduras,
Ni presiones.
Logra que todo se detenga y avance ante ti.
Provoca que contigo o sin ti, siga creyendo en lo que
Se ha construido.
Sólo toma una mirada tuya, para que la vida tenga sentido.
Que estés a mi lado, significa todo.
Solía ser alguien común hasta que te conocí.
Me he sentido afortunada desde que te vi,
Desde que el camino se abrió para conocerte y seguir conociéndote.
Ni mi nombre habías pronunciado, y ya era toda tuya.
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