Podría haber escogido los primeros títulos como te amo, te adoro, me encantas, o me fascinas, etc. Que es lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en ti.
Pero quise ignorar las palabras y sentir lo que hay dentro de mí cuando las pienso, o las digo: Agonía.
Porque no es solo amarte,
es una irrevocable necesidad de ti, de sentirte, verte, tocarte.
La agonía de depender de ti.
De saber que pronunciar tu nombre es Necesidad.
La agonía de por fin tenerte junto a mí.
Que no me deja respirar; dándome una ansiedad de querer tocar cada parte de ti,
mirar cada centímetro de ti, beber cada respiro que das cerca de mí,
mirarte hasta grabarte, tallarte en mi memoria como si fuese el último momento.
Te necesito, como sé que no necesitaré a nadie más.
Y puede que suene a loca enamorada, donde los amargados dirán: pobre, ya se acabará.
Pero para mí no.
El tiempo podrá pasar, pero nada hará que te olvide o te deje de amar.
Te amaré hasta mi último día de vida.
Me has dado todo. Y lo que no, lo has buscado para hacerme feliz. Muy feliz.
No eres un espejismo, un sueño o una ilusión. No eres la ceguera del amor.
Eres crudo y tan real como la forma en que me conozco.
No te ocultas tras máscaras ni palabras bonitas.
No me inventas un mundo feliz, sino que haces de nuestro mundo uno más feliz.
Uno en el que soy parte, pudiendo ver con claridad cada sombra, y luz de las que esta conformado el mundo. Puedo llorar por la desgracia como sonreír por las maravillas que tiene.
No puedo negar que la vida tiene mucho más sentido cuando estás junto a mí.
Porque si algo sé con certeza, es que no nací para vivir en soledad,
no nací para vivir de mi egoísmo, de mis sueños propios, sino de vivir de los nuestros.
De crear una vida a tu lado, de seguir formando los recuerdos de una vida en la que he sido feliz.
Y podría seguir contando la historia en la que me enamoras cada segundo, día y hasta cada pequeño instante que hay entre mis pestañeos.
pero formaría eternas palabras, sin fin. No podría acabar nunca, al igual que nosotros.
Mi necesidad: por siempre tuya, por siempre nuestro.
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viernes, 3 de mayo de 2013
sábado, 11 de diciembre de 2010
Fénix.

"(...) no dejéis que divague por algún sueño inútil,
y, consumido ya del Fuego, dadme nuevas
alas de Fénix para mi vuelo deseado."John Keats - Escrito antes de releer El Rey Lear
No quiero tener miedos,
ni negativismos.
Deseo alzar mi vuelo,
sin volver a caer al suelo.
Y si me desplomo debido a tropiezos
por aquellos nublos en el cielo,
espero que sean con un propósito en este destino.
Para así renacer tal cual ave fénix eterno.
Sí, se me antoja competir con las estrellas y encontrarme sempiterno.
¡Oh! Y no abatirme por tocar terreno.
Únicamente conseguir encender mi pecho con la pasión que siento
al pensar que retornaremos.
Me consumo imaginando que venceré por fin el curso del tiempo,
las distancias y el delirio.
Tal como un ave fénix no saciare este apetito de perseguirnos contiguos,
Ni con los alimentos, ni con brebaje alguno.
Sólo lo hará este fuego interno que recorre por mi aliento,
al evocarnos unidos como abrigo que fue escrito.
Anhelo que lo nuestro florezca por doquier,
entre inviernos o sin ellos.
Solo prométeme que seremos eternos juntos,
que mi sombra y la tuya serán solo uno.
¡Oh! En este mundo giratorio, solo espero gravitar contigo.
Y que lo nuestro se avive desde los vestigios sin límite alguno.
¡Que sea mutuo por Dios!
Iré lento si es necesario,
esperare sin importar cuánto tiempo.
Que seamos uno cuando el cielo lo haya dictado.
Y nos ubique en el momento adecuado.
Conseguir ser eternos bajo el propio paraíso,
rodeados de los mismos luceros.
Y amándonos como en el inicio del cosmos.
Infinito.
jueves, 9 de septiembre de 2010
La mezcla perfecta para volver.

Sentiré mi piel arder
Con cada roce de tu ser.
Me harás estremecer,
Por lo suave y electrizante que escuando logras encoger cada nervio de mí pertenecer.Suspira lentamente sobre cada fibra de mi tez,Deja estelas de placer
En cada camino que recorres sobre él.
Entrelacemos nuestros pies,
Para sentir la magia de encajar entre ellos también.Pertenezcámonos solo por esta vez;
Imaginemos lo eterno que podría acontecer,En un futuro trance, tal vez.
Con movimientos lentos y torturantesDescúbreme enloquecer de amor por ti otra vez.Detente y mírame sin pronunciar qué ves.Solo para que advierta en tu mirada lo que sientes
Por vivir nuestro amor, una nueva vez.Percibiré a través de tus ojos cómo la leña crepita por el fuego en él.
¡Oh! Leeré un Te Amo en cada gesto que me des.
Y a ojos cerrados, aun lo apreciaré.
Tu cuerpo me habla sin saber.
Me besaras interponiendo chocolate sobre la hiel
Que se fundirá con una caricia de mis labios en un excitante proceder.
La mezcla perfecta para volver.
Y al ser uno, danzare.
Mi alma en tu cuerpo acoplare,
Para que no me olvides
Y me guardes bajo la piel.
Con el recuerdo de que varias noches
En tu cama pase,
Recostada a tu lado suspire
Tantos Te Amo, como tus brazos gaste.
Dormidos, soñamos a la vez,
En eternizar la noche bajo el edén.
Y en cada aliento anhele perder contigo otra vez.
Beber incansablemente de esta adicción a tu piel,
Que quema en cada recóndito lugar de mí ser.
Entonces, sonreiré.
Para que veas lo feliz que volví a ser,
Y preguntaras como intuyo: “¿por qué te ríes?”
“Soy feliz, ¿no lo ves?”
Y nos miraremos con aquella conexión que nacimos para tener.
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