Qué es esta maldita sensación que me sigue a todos lados,
de sentirme tan pequeña, de mirarme tan a menos,
tan frágil, tan insuficiente.
siempre minúscula.
Cuando creo por fin encontrar mi centro, vuelvo a caer en lo mismo.
No poder ser tan bonita, tan inteligente,
o tan entretenida.
Si pudiera tener más, si pudiera ser así, si pudiera.
Cuándo será el día en que al fin pueda mirarme al espejo y sentirme feliz con lo que poseo,
con lo que me representa.
Siempre quiero más, más
no sé si yo soy la insuficiente,
o soy yo la que siempre esta insatisfecha en todo sentido.
Es desagradable, es triste, es patético.
Sea como sea, encontraré la forma de llegar a mi deseo,
el de amarme y ser feliz con lo que ya soy.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Deseo amarme.
Etiquetas:
amarme,
deseo,
feliz,
fragil,
insatisfecha,
insuficiente,
minuscula,
patetico,
triste
miércoles, 25 de diciembre de 2013
No ser para ti.
Recuerdo aquel momento en el que creía que estaba muriendo,
y te escuchaba desesperado, pidiéndome que volviera a la vida,
te escuchaba llorar a lo lejos, sacudiéndome, acariciando mi rostro,
con todo el amor que te inspiraba.
Pero yo estaba muy lejos, porque a pesar de todo tu amor, de tu desesperación.
Fui lo suficiente egoísta para pensar que quería morir.
En ese entonces, no supe entender el por qué, por qué quería morir si te tenía,
si me amabas, si rogabas por mi.
Y ahora comprendo que era,
me estaba matando la noción que tuve ese día,
de que jamás podría ser buena para ti, nunca sería lo suficiente buena para ti,
nunca sería la mejor mujer del mundo para ti.
Y me mataba porque quería ser todo, todo para ti.
No un fragmento, no un amor, todo.
Y comprendí aquella noche que no podría serlo.
Por lo que me estaba matando.
Creo que aún lo esta haciendo, aunque estés lejos, aunque haya huido de lo nuestro, de ti.
lo haya dejado.
sigue matándome la idea, de que no pude ser más. De que no era para ti.
y te escuchaba desesperado, pidiéndome que volviera a la vida,
te escuchaba llorar a lo lejos, sacudiéndome, acariciando mi rostro,
con todo el amor que te inspiraba.
Pero yo estaba muy lejos, porque a pesar de todo tu amor, de tu desesperación.
Fui lo suficiente egoísta para pensar que quería morir.
En ese entonces, no supe entender el por qué, por qué quería morir si te tenía,
si me amabas, si rogabas por mi.
Y ahora comprendo que era,
me estaba matando la noción que tuve ese día,
de que jamás podría ser buena para ti, nunca sería lo suficiente buena para ti,
nunca sería la mejor mujer del mundo para ti.
Y me mataba porque quería ser todo, todo para ti.
No un fragmento, no un amor, todo.
Y comprendí aquella noche que no podría serlo.
Por lo que me estaba matando.
Creo que aún lo esta haciendo, aunque estés lejos, aunque haya huido de lo nuestro, de ti.
lo haya dejado.
sigue matándome la idea, de que no pude ser más. De que no era para ti.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Quería y quise ser.
Hubiese querido que las cosas fuesen diferentes, que resultaran de otra forma.
Pero nada es fácil, no todo fluye.
Quería ser alguien incondicional, como lo eran otros para ti.
Por momentos deseaba haber sido solo tu amiga, y nunca haberme enamorado de ti,
para poder tenerte por siempre.
Para no dejarte ir nunca de mi lado, para apoyarte en las buenas y en las malas,
para escucharte por toda la eternidad.
Pero el mundo no es tan generoso.
Y me enamoré de ti.
Quise todo de ti, la ultima gota de tu alma.
Todo mío.
Solo para darme cuenta, que por mas que te quisiera, anhelara, amará.
Tu no me querías a mi.
Solo querías lo que yo era capaz de dar, y dejar por ti. Como fuera.
Esa no era yo.
Era más que solo asentir, y tener miedo de decir las palabras que te iban a enfadar.
Para terminar diciendo exactamente lo que te gustaría oír, pero no lo que yo realmente pensaba.
Yo era más que querer darte en el gusto.
Te amaba tanto que quería darte el mundo,
pero muy tarde me di cuenta, que al final esto no iba a ser suficiente ni para ti,
y menos para mi.
Porque resultó que no importará cuanto yo te diera, tu sabías de alguna forma,
que yo no estaba siendo yo misma, sabías que te estaba engañando,
no con alguien, sino que sabías que yo me estaba mintiendo a mi misma,
por lo que para ti yo era una mentirosa.
Y lo era. Porque me mentía a mi misma, mintiéndote también a ti.
Resulto que por más que te amará y quisiera darte todo, también quería lo mismo para mi.
Y tu no me lo dabas. No porque no quisieras, sino porque no tenías nada mas que darme.
Porque tu ya sabías que estabas dando todo. Pero yo quería más.
Y no es tu culpa, amor mío.
Sea donde sea que estés, por lo que estés pensando, soñando o queriendo.
Yo sé que serás feliz con alguien más.
Alguien que sea capaz de ser feliz con lo que le des, porque yo ya no lo estaba siendo.
Quería el mundo, y no sentía que tu me lo estabas dando,
Quería salir con mis amigos, quería trabajar, quería tomar mis propias decisiones sin ser cuestionada, sin que pasara por tu escrutinio, quería que confiaras en mi juicio. Quería vivir más. Más que solo nosotros, más que tu y yo.
Y si ese es mi pecado, entonces seré castigada con el dolor que tenga que sufrir, por el tiempo que sea necesario. Pero ya no quería engañarte, ni engañarme.
Porque te amo demasiado para seguir con esta charada.
Y siempre, siempre te amaré. No dejaré jamás de hacerlo, porque este amor es eterno en mi corazón.
No espero que ninguno de nosotros cambie. Espero que crezcamos por separado, porque sé que jamás podríamos hacerlo en unión.
Sé que me estas odiando, aborreciendo por quién soy. Ojalá algún día, algo te muestre lo distinta que soy, lo maravillosa que soy, que puedas verme tras un cristal, y no tras las murallas.
Porque eso es lo que espero que alguien vea de mi. Que aunque tu lo veías en mi, lo veías difuso, confundido.
Y tenias miedo, miedo de equivocarte conmigo una vez más. Y no quiero que la persona que me ame me vea así. Como algo defectuoso que necesita ser reparado. Quiero que alguien me ame tal cual. Que no me vea como una niña perdida, sino como una mujer con decisión, y valor.
En estos momentos te miro, te recuerdo, nos recuerdo y te extraño. Estar sin ti, será eterno, y lo es.
Pero espero que con el tiempo pueda amar a alguien más, que alguien más me ame. Porque no espero por ti, ni por nosotros, sé que pensamos muy distinto, y vemos las cosas de manera distinta. Nos hemos separado, y no es culpa de nadie, sólo hemos crecido distintos.
Y ojalá la química, las risas, los recuerdos y el tiempo juntos hubiese sido lo suficiente fuerte para hacer que eso no fuera una brecha tan gigante, pero no fue así, y no tenemos nada que hacer, ya no podemos sufrir por lo que no es. Sino seguir adelante, y ser felices, por los años que pasamos juntos. Por lo que hemos compartido, tan sagrado y único.
Ahora no me queda más que seguir adelante, buscando la felicidad en los pequeños momentos que da la vida. Y disfrutarlos, porque son los que nutren el alma. Y así espero que tu también lo estés haciendo.
Por siempre tuya.
M.
Pero nada es fácil, no todo fluye.
Quería ser alguien incondicional, como lo eran otros para ti.
Por momentos deseaba haber sido solo tu amiga, y nunca haberme enamorado de ti,
para poder tenerte por siempre.
Para no dejarte ir nunca de mi lado, para apoyarte en las buenas y en las malas,
para escucharte por toda la eternidad.
Pero el mundo no es tan generoso.
Y me enamoré de ti.
Quise todo de ti, la ultima gota de tu alma.
Todo mío.
Solo para darme cuenta, que por mas que te quisiera, anhelara, amará.
Tu no me querías a mi.
Solo querías lo que yo era capaz de dar, y dejar por ti. Como fuera.
Esa no era yo.
Era más que solo asentir, y tener miedo de decir las palabras que te iban a enfadar.
Para terminar diciendo exactamente lo que te gustaría oír, pero no lo que yo realmente pensaba.
Yo era más que querer darte en el gusto.
Te amaba tanto que quería darte el mundo,
pero muy tarde me di cuenta, que al final esto no iba a ser suficiente ni para ti,
y menos para mi.
Porque resultó que no importará cuanto yo te diera, tu sabías de alguna forma,
que yo no estaba siendo yo misma, sabías que te estaba engañando,
no con alguien, sino que sabías que yo me estaba mintiendo a mi misma,
por lo que para ti yo era una mentirosa.
Y lo era. Porque me mentía a mi misma, mintiéndote también a ti.
Resulto que por más que te amará y quisiera darte todo, también quería lo mismo para mi.
Y tu no me lo dabas. No porque no quisieras, sino porque no tenías nada mas que darme.
Porque tu ya sabías que estabas dando todo. Pero yo quería más.
Y no es tu culpa, amor mío.
Sea donde sea que estés, por lo que estés pensando, soñando o queriendo.
Yo sé que serás feliz con alguien más.
Alguien que sea capaz de ser feliz con lo que le des, porque yo ya no lo estaba siendo.
Quería el mundo, y no sentía que tu me lo estabas dando,
Quería salir con mis amigos, quería trabajar, quería tomar mis propias decisiones sin ser cuestionada, sin que pasara por tu escrutinio, quería que confiaras en mi juicio. Quería vivir más. Más que solo nosotros, más que tu y yo.
Y si ese es mi pecado, entonces seré castigada con el dolor que tenga que sufrir, por el tiempo que sea necesario. Pero ya no quería engañarte, ni engañarme.
Porque te amo demasiado para seguir con esta charada.
Y siempre, siempre te amaré. No dejaré jamás de hacerlo, porque este amor es eterno en mi corazón.
No espero que ninguno de nosotros cambie. Espero que crezcamos por separado, porque sé que jamás podríamos hacerlo en unión.
Sé que me estas odiando, aborreciendo por quién soy. Ojalá algún día, algo te muestre lo distinta que soy, lo maravillosa que soy, que puedas verme tras un cristal, y no tras las murallas.
Porque eso es lo que espero que alguien vea de mi. Que aunque tu lo veías en mi, lo veías difuso, confundido.
Y tenias miedo, miedo de equivocarte conmigo una vez más. Y no quiero que la persona que me ame me vea así. Como algo defectuoso que necesita ser reparado. Quiero que alguien me ame tal cual. Que no me vea como una niña perdida, sino como una mujer con decisión, y valor.
En estos momentos te miro, te recuerdo, nos recuerdo y te extraño. Estar sin ti, será eterno, y lo es.
Pero espero que con el tiempo pueda amar a alguien más, que alguien más me ame. Porque no espero por ti, ni por nosotros, sé que pensamos muy distinto, y vemos las cosas de manera distinta. Nos hemos separado, y no es culpa de nadie, sólo hemos crecido distintos.
Y ojalá la química, las risas, los recuerdos y el tiempo juntos hubiese sido lo suficiente fuerte para hacer que eso no fuera una brecha tan gigante, pero no fue así, y no tenemos nada que hacer, ya no podemos sufrir por lo que no es. Sino seguir adelante, y ser felices, por los años que pasamos juntos. Por lo que hemos compartido, tan sagrado y único.
Ahora no me queda más que seguir adelante, buscando la felicidad en los pequeños momentos que da la vida. Y disfrutarlos, porque son los que nutren el alma. Y así espero que tu también lo estés haciendo.
Por siempre tuya.
M.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Avanzar.
No sé por cuántas tormentas tiene que pasar uno
para al fin estar en tranquilidad,
pero presiento que aun quedan más, al igual que quedan más años.
no creo que sea una tortura ya,
sino parte de la vida.
La vida no es fácil.
Nada lo es.
Y quedarse estancado esperando por alguien que te rescate,
o que el mundo cambie de rumbo,
no hará que dejen de pasar cosas.
Todo seguirá su curso inestable, pero seguirá.
Y lo único que podemos hacer es pararnos sobre nuestros pies,
caminando erguidos hacia nuestro destino.
Que no es fatal, pero es agreste.
Habrán partes lisas por las que nos podremos deslizar,
pero volverá a ser agreste.
No queda más que vivir de la mejor forma,
buscar el mejor camino,
la opción más factible y avanzar.
para al fin estar en tranquilidad,
pero presiento que aun quedan más, al igual que quedan más años.
no creo que sea una tortura ya,
sino parte de la vida.
La vida no es fácil.
Nada lo es.
Y quedarse estancado esperando por alguien que te rescate,
o que el mundo cambie de rumbo,
no hará que dejen de pasar cosas.
Todo seguirá su curso inestable, pero seguirá.
Y lo único que podemos hacer es pararnos sobre nuestros pies,
caminando erguidos hacia nuestro destino.
Que no es fatal, pero es agreste.
Habrán partes lisas por las que nos podremos deslizar,
pero volverá a ser agreste.
No queda más que vivir de la mejor forma,
buscar el mejor camino,
la opción más factible y avanzar.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Rendición.
Quisiera poder darle un sentido a todo lo que siento
para que corra con una razón bajo el brazo.
Y se encuentre con el destino señalado.
Pero las cosas, la vida, y las personas
no son transparentes como el cristal,
o como el agua de un manantial.
Están escondidas y hay que quedarse a descubrirlas,
vivirlas, disfrutarlas o sufrirlas.
Ojalá pudiese saltarme la parte en que se vuelve confuso
y doloroso.
Pero así no es como funciona el palpitar de un corazón,
ni como las flores crecen sobre el jardín.
El misterio son paredes de un laberinto con el que siempre nos toparemos,
de una forma u otra.
Y es el miedo a ellas, lo que nos aprisiona.
Enferma, y corta los ánimos del alma para seguir adelante.
Y no quiero caer rendida sin salida,
sin importar lo cuerdo que el mundo intenta ser,
nadaré contra corriente, porque así es como lo entiendo.
Imperfecta, sin dirección, sin juicio.
Solo un azar, preparado para que las cosas surjan, tal cual.
Por lo que no explicaré mis sentimientos por ti
ni todo lo que hemos luchado por mantener a raya esta gravedad
que nos empuja como imanes.
Que nos hace delirar sin comprensión,
sin rumbo,
y nos hipnotiza bajo sus efectos,
dejándonos al hado de su antojo.
No voy a pensar en lo bueno ni en lo malo,
porque nada es tan nocivo como el vacío que me deja no tenerte,
no verte, no abrazarte, no escucharte, no saber de ti,
no estar en tu mismo satélite.
Es como morir en vida.
Y no quiero seguir intentando matarme, luchando contra esta voluntad
contra esta necesidad de ti.
Porque no tengo fuerzas para pelear contra ti.
Quiero amansarme, y fluir bajo tu propio cielo.
Estando en contra de mi propio juicio, pero feliz y en calma.
Porque sin ti mi alma se vuelve perturbada y sin sentido.
Por lo que no importa el parámetro,
el límite.
Solo me vale estar a tu lado para poder respirar
y lograr seguir viviendo.
para que corra con una razón bajo el brazo.
Y se encuentre con el destino señalado.
Pero las cosas, la vida, y las personas
no son transparentes como el cristal,
o como el agua de un manantial.
Están escondidas y hay que quedarse a descubrirlas,
vivirlas, disfrutarlas o sufrirlas.
Ojalá pudiese saltarme la parte en que se vuelve confuso
y doloroso.
Pero así no es como funciona el palpitar de un corazón,
ni como las flores crecen sobre el jardín.
El misterio son paredes de un laberinto con el que siempre nos toparemos,
de una forma u otra.
Y es el miedo a ellas, lo que nos aprisiona.
Enferma, y corta los ánimos del alma para seguir adelante.
Y no quiero caer rendida sin salida,
sin importar lo cuerdo que el mundo intenta ser,
nadaré contra corriente, porque así es como lo entiendo.
Imperfecta, sin dirección, sin juicio.
Solo un azar, preparado para que las cosas surjan, tal cual.
Por lo que no explicaré mis sentimientos por ti
ni todo lo que hemos luchado por mantener a raya esta gravedad
que nos empuja como imanes.
Que nos hace delirar sin comprensión,
sin rumbo,
y nos hipnotiza bajo sus efectos,
dejándonos al hado de su antojo.
No voy a pensar en lo bueno ni en lo malo,
porque nada es tan nocivo como el vacío que me deja no tenerte,
no verte, no abrazarte, no escucharte, no saber de ti,
no estar en tu mismo satélite.
Es como morir en vida.
Y no quiero seguir intentando matarme, luchando contra esta voluntad
contra esta necesidad de ti.
Porque no tengo fuerzas para pelear contra ti.
Quiero amansarme, y fluir bajo tu propio cielo.
Estando en contra de mi propio juicio, pero feliz y en calma.
Porque sin ti mi alma se vuelve perturbada y sin sentido.
Por lo que no importa el parámetro,
el límite.
Solo me vale estar a tu lado para poder respirar
y lograr seguir viviendo.
martes, 15 de octubre de 2013
Arrojada al azar.
Siento como la energía es absorbida,
extraída de mi cuerpo y mi alma
Las cosas comienzan a carecer de interés
y mi propia vida solo se mantiene sin razón
No llega a la desesperación si quiera,
esta muerto sin vida.
La desesperanza yace sobre mi espalda
y no queda nada más que hacer.
Solo caminar, arrastrar los pies para esperar.
Esperar a ser consumida.
Puede que haya sido bajo mi propia decisión
el estar aquí, así.
Puede que haya sido la mejor decisión,
pero entonces por qué no se siente bien?
Por qué me deja abandonada al azar?
Sin realmente nada que desear.
Nada que esperar.
Nada que querer.
Nada que necesitar.
Nada.
Porque lo mismo no se puede volver a obtener.
Y no hay nada que quiera más,
que volver atrás y callarme.
No pronunciar esas palabras que no eran verdad.
Que me dejaron aquí varada sobre mi propia voluntad.
Una voluntad que se va a terminar por torturar,
embarcándose sobre el único destino que la va a destrozar,
porque el infortunio se cernió sobre unas olas que,
nada le otorgaran.
Dejaran que vague perdida en la oscuridad.
Porque quién se ha rebelado, lo destruido obtendrá.
Porque no puedes jugar a ser querida,
si no eres capaz de querer a quien te quiere.
No puedes jugar a poseer la ultima palabra,
cuando la ultima palabra te va a condenar.
extraída de mi cuerpo y mi alma
Las cosas comienzan a carecer de interés
y mi propia vida solo se mantiene sin razón
No llega a la desesperación si quiera,
esta muerto sin vida.
La desesperanza yace sobre mi espalda
y no queda nada más que hacer.
Solo caminar, arrastrar los pies para esperar.
Esperar a ser consumida.
Puede que haya sido bajo mi propia decisión
el estar aquí, así.
Puede que haya sido la mejor decisión,
pero entonces por qué no se siente bien?
Por qué me deja abandonada al azar?
Sin realmente nada que desear.
Nada que esperar.
Nada que querer.
Nada que necesitar.
Nada.
Porque lo mismo no se puede volver a obtener.
Y no hay nada que quiera más,
que volver atrás y callarme.
No pronunciar esas palabras que no eran verdad.
Que me dejaron aquí varada sobre mi propia voluntad.
Una voluntad que se va a terminar por torturar,
embarcándose sobre el único destino que la va a destrozar,
porque el infortunio se cernió sobre unas olas que,
nada le otorgaran.
Dejaran que vague perdida en la oscuridad.
Porque quién se ha rebelado, lo destruido obtendrá.
Porque no puedes jugar a ser querida,
si no eres capaz de querer a quien te quiere.
No puedes jugar a poseer la ultima palabra,
cuando la ultima palabra te va a condenar.
Etiquetas:
abandonada,
condena,
consumida,
desesperanza,
destino,
destrozar,
infortunio,
jugar,
muerto,
nada,
oscuridad,
tortura
Fuego.
El que con fuego juega,
tarde o temprano se quema...
Pero, ¿qué otra opción me queda?
Huir, darle la espalda
o quedarme y disfrutar.
Porque ésta, la ultima estocada será.
Sé que me espera tanto dulce como amarga,
pero me plago bajo suplicas
porque quiero volver a respirar,
y así conseguir vivir sin necesidad,
y no poseer aquel viejo vacío espiritual.
Y aunque sé que cura, también daña.
¡Es toda una infamia!
Pero aquí estoy, ávida de su complicidad.
De cada pared que toca,
de cada pensamiento que derrumba
para transformarme a su semejanza.
Estoy corriendo el riesgo de convertirme en cenizas,
en donde sin retorno los pasajes van,
porque nada a lo que aferrarme existirá.
Pero seguiré jugando aunque pierda,
estas son las migajas que mi piel anhela,
que me corroen bajo la memoria,
que a mi cabeza estimula y estremece sin piedad alguna.
Necesidad.
El fuego deja estelas de crueldad,
pero no posee noción alguna de su afán
que me amansa, me aterra
y sucumbo ante su majestad.
Me dejo torturar,
para que a mi cabeza termine por decapitar,
y a mis sentimientos, asfixiar.
Esta vez escojo dejarme abrasar,
como a una pequeña sin tenacidad.
Aplastada y arrollada bajo su refrán
que me destroza al pasar,
y que sin conciencia me va a legar.
A merced de sus palabras, y su sexualidad
de la sonrisa misericordiosa que me va asesinar,
de la ternura que me hace temblar,
del néctar dulce, tortuoso de su mirar,
de su labia que juzgan sin piedad,
a mí me van a esclavizar, atándome a su voluntad.
De su fuerza sobre mi alma, mi mente y entidad.
Me dejaré incendiar.
Perderme, para obtener un poco de felicidad.
tarde o temprano se quema...
Pero, ¿qué otra opción me queda?
Huir, darle la espalda
o quedarme y disfrutar.
Porque ésta, la ultima estocada será.
Sé que me espera tanto dulce como amarga,
pero me plago bajo suplicas
porque quiero volver a respirar,
y así conseguir vivir sin necesidad,
y no poseer aquel viejo vacío espiritual.
Y aunque sé que cura, también daña.
¡Es toda una infamia!
Pero aquí estoy, ávida de su complicidad.
De cada pared que toca,
de cada pensamiento que derrumba
para transformarme a su semejanza.
Estoy corriendo el riesgo de convertirme en cenizas,
en donde sin retorno los pasajes van,
porque nada a lo que aferrarme existirá.
Pero seguiré jugando aunque pierda,
estas son las migajas que mi piel anhela,
que me corroen bajo la memoria,
que a mi cabeza estimula y estremece sin piedad alguna.
Necesidad.
El fuego deja estelas de crueldad,
pero no posee noción alguna de su afán
que me amansa, me aterra
y sucumbo ante su majestad.
Me dejo torturar,
para que a mi cabeza termine por decapitar,
y a mis sentimientos, asfixiar.
Esta vez escojo dejarme abrasar,
como a una pequeña sin tenacidad.
Aplastada y arrollada bajo su refrán
que me destroza al pasar,
y que sin conciencia me va a legar.
A merced de sus palabras, y su sexualidad
de la sonrisa misericordiosa que me va asesinar,
de la ternura que me hace temblar,
del néctar dulce, tortuoso de su mirar,
de su labia que juzgan sin piedad,
a mí me van a esclavizar, atándome a su voluntad.
De su fuerza sobre mi alma, mi mente y entidad.
Me dejaré incendiar.
Perderme, para obtener un poco de felicidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)