"Haz un instante inolvidable digno de ser insoportable."

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domingo, 6 de enero de 2013

Soledad.

La soledad te golpea en silencio.
Desea que voltees un día y te des cuenta 
que. simplemente ya no está. No están.
Los lazos se desarman,
se caen y se separan.
Se distancian.
El viento las sopla y lejos se los lleva.
Los recuerdos parecen una mentira,
que en cada memoria, te defrauda.

Esperamos entre preguntas que nos respondemos solo con nuestra verdad.
Y nos culpamos por cosas que no tienen sentido,
y nos hundimos, nos alejamos en soledad,
en silencio, como extraños que nunca compartieron momentos,
que nunca se abrazaron,
que nunca contaron los secretos más íntimos del corazón,
y los sueños mas deseados. 

Ya no compartimos nada,
más que recuerdos, y personas que hemos conocido juntos,
que ya no tienen nada en común con nosotros tampoco.

No hay nada de que hablar,
ahora callamos la intimidad,
y comenzamos a resolver los problemas en soledad.
No confiamos en el juicio de nadie más,
y vivimos nuestras vidas.
Que ya no son de nadie más, solo nuestras.
Y con nuestros destinos tomados. 
Crecemos egoístas, y ya no necesitas la aprobación de nadie,
no temes ser herido, dejado o abandonado.
Sólo te necesitas a ti mismo. 
Porque al final de toda herida solo te queda en tu piel,
y en la de nadie más.

Soledad.

La noción de que ya no queda nada que perder.
Los amores se vuelven escasos, como en sequía,
y la familia siempre sera el único lugar que permanecerá en la tempestad.

Decepcionamos como también nos decepcionan.
Nos entristecemos en silencio y nos repetimos que no es importante.
Pero lo extrañas. Estar en compañía, se añora.
Pero no eres la misma, nadie es igual. No quieres las mismas cosas,
y es un ciclo sin fin donde solo queda seguir adelante.
Guardando lo mejor.

En soledad. 

domingo, 11 de noviembre de 2012

La culpa abraza a la soledad.

Estaba angustiada y atormentada por los segundos de mi vida
que en un impacto aparecieron frente a mis ojos,
y mientras sucedía, lo único que pensé fue:
Es mi culpa.

En qué momento; me pregunto ahora;
es que pase a ser una persona que inclina la cabeza,
y se siente culpable.
¿Qué persona tiene todo a su al rededor, y simplemente
se culpa?
Y desperdicia su vida, sintiéndose así.
Desde cuándo siento que merezco menos, por mis errores?

Estoy estancada en una culpa, que no puedo mejorar,
o no puedo perfeccionar a algo mejor.
Siento que lo hago y avanzo,
pero entonces sucede algo y termina por aparecer de nuevo frente a mi.

Culpa. Culpas.

Un circulo vicioso,
que esta convirtiéndome en alguien que no sigue adelante,
que no deja el pasado atrás,
que no logra perdonarse, o comprenderse.

En cambio, he estado empeñada en hacer mi futuro,
que no parece haber avanzado en nada.
Al igual que mis culpas.

Que no han logrado construir nada,
porque construye con cenizas.

Si antes solía pensar que sabía lo que era estar estancada,
hoy siento que lo conozco en todas sus formas y figuras.

Y sigo sin hacer nada para detenerlo, para salir de ello.
Me quedo esperando.
Porque espero por una vida que esta en mi cabeza,
en mis sueños, en mis planes, que nadie puede contar si se cumplirá.
Me repito todos los días que no me siento miserable,
ni nada deprimente, pero ya no sabría decirlo,
porque realmente no lo sé.
Hay días en que tengo el mundo a mis pies, y al siguiente
no tengo nada.

No sé que es lo que sigue.
Y estoy aterrada, por eso sigo estancada.

Hace tiempo que no me sentía así. Con miedo.

Pero en ese momento en que los segundos de mi vida
ya no estaban en mis manos, y se deslizaban por mis dedos.
no solo sentí culpa, sino miedo y soledad.
Estaba sola.

La soledad es una palabra fuerte,
porque no es que estés sola, es solo un sentimiento.
Uno que tiene miedos y tristeza.
Pero también tiene anhelos, porque no sabría estar solo,
si no hubiese conocido la compañía.

La Soledad.

Provocó que nada en ese momento me hiciera sentir mejor,
sólo me hizo esperar por ti, pensar en ti.
Te quería a ti.
El mismo anhelo de siempre. Tu.
Te necesito tanto, que tenerte tan cerca y no sentirte a mi lado,
me deja sin opciones.
Me nubla el juicio, me vuelve demente,
y me deja en soledad.

Pensé que nunca mas me volvería a sentir sola.
Con ese saber de que: te tengo a un paso, a una llamada,
a un grito, pero en realidad, eso no importa,
porque no estás.
No para mi.





viernes, 12 de agosto de 2011

Amanecer.


todo este vacío, toda esta soledad, todo este sinsabor por la realidad.
parece que nada resulta conmovedor por una eternidad.
Pero, aquí estoy, a la espera de ese pequeño entre luz
que se cuela juguetón, para lograr olvidar lo peor.

domingo, 19 de junio de 2011

Tortura.

Si así funciona esto,
¡Oh! sigue haciéndolo.
Que esta pausa entre nosotros
me tiene detenida en un abismo
sin respiración.

Mirarte de lejos,
fue el mejor sitio
que pude haber obtenido.
Me encuentro rodeada entre tus sonrisas y tu voz,
un sonido que logra hacer eco en mi corazón,
retumbando en cada lado,
Estremeciéndome de dolor.

Te siento entrando por mis sueños,
mi mente y mi ilusión.
Donde me florece una sonrisa, una esperanza.
Logrando que el corazón me lata deprisa.
El estomago me da vueltas.
Y solo tu nombre en mis labios logro pronunciar.

De ti solo conservo una memoria:
la de tu aliento recorriéndome el alma con su brisa,
tus manos aferradas a mi cintura,
tu mirada ilusionada,
y tus palabras asustadas por volverlo a intentar.

Diría que hasta me volvías a amar.
A desear, a soñar.
Y yo me entregaba bajo tus alas,
con mis ganas de amar.
De volver a tu lado estar.

Entonces, despierto en mi cama.
Y estoy sola,
la ilusión se quiebra,
y tan solo me quedan agujas,
agujas que se entierran con facilidad,
agujas que solo quieren matar.

Palabras que no quieren sanar,
entusiasmo que no quiero lograr,
sueños que no quiero alcanzar.
Futuro que no quiero fabricar.

Un vacío se apodera de mí en la soledad,
un tedio que me consume otro día más,
tiempo que no me importa desperdiciar.

Me consumo en la soledad,
y nada parece cambiar,
pasos que no quiero caminar.
Recuerdos que nada consiguen provocar.
Dolor ajeno que no me alcanzan a importar,
soluciones que no pienso tomar.
Solo mi vida quiero exterminar.

Aun así seguir aquí, me hace esperar.
Que algo venga, salga, y me logre despertar
de la pesadilla que yo misma no quiero cambiar.