"Haz un instante inolvidable digno de ser insoportable."

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miércoles, 4 de junio de 2014

Tu y yo. Juntos.

Por qué te quiero tanto?
Por qué me quieres tanto?
Por qué nos tenemos que querer así?

Cada uno con sus propios miedos,
Sus orgullos fuertes
Y sus convicciones fijas.

Por qué nos tuvimos que enamorar?

Así tan tercos y tenaces el uno con el otro.
Tan frágiles e inseguros a la vez.
Eso escondemos bajo nuestras propias murallas que nos separan el uno con el otro.
Cuando creo no poder apartarme más construyéndolas, sueles construir el doble de lo que yo lo he hecho.

Por qué, por qué nos tuvimos que mirar? 

Donde a pesar de las distancias que nos imponemos por miedo a sucumbir ante el otro,
Nos une tan fuerte de igual manera.
Nos hace ahogarnos en felicidad.
Que volvemos a romper de cero las murallas que nos apartan
Y los ecos de nuestras risas retumban con fuerza y propia voluntad.

Voluntad para llevar luz y calidez a nuestras almas.
Para juntarnos de manera arrebatadora.
En las que no puedo más que desear otro día, otro minuto, y más vidas junto a ti.

Que con la misma fuerza con la que nos apartamos, la misma siga uniéndonos.

No sé por qué, pero nos amamos.

Aún bajo las situaciones más adversas,
Bajo nuestros orgullos heridos,
Las heridas acumuladas,
Las memorias dolorosas 
Y la pila de errores que nos siguen.

Aún, aún podemos amarnos con tal fuerza que me abruma.
Me aterroriza su poder igual o mayor al océano.
Que no sigue rumbo, ni fin, no deja a sol ni a sombra, ni al son ni sazón.

Por qué me quieres así, con tantos miedos a perderme? 
Por qué te quiero así con angustia por la idea de estar sin ti? 
Que no seré feliz si no lo eres, y que no viviré si mueres.
Mi vida esta unida a la tuya mas allá de ser compañeros, sino de alimentarse de ella. 
Puedes vivir lejos de mi, y estaré feliz.
Pero no puedes no existir.

¿Qué mundo sería este, si no estuvieses para ser la persona mas testaruda y arrogante?
Pero eclipsando con ternura, preocupación y amor por quienes amas.
Qué existencia más vacía el no lograr imaginarte creando la magia en algún lugar remoto de ser tú.

Te quiero tonto. 
Y sé que tu también a mí, 
Mi corazón ya no alberga duda alguna.
Puedo ver a través de ti, como tu ves a través de mi.

Qué gloria es ésta de poder conocerte por entero y seguir amándote con tanta fuerza.
Con tanta pasión.
Sigo recorriendo los infinitos lugares de tu alma que me dejan sin respiración.
Qué encanto, y hechizo es éste en el que aún apartándonos volvemos sin querer a tomar el mismo rumbo juntos. 

Qué dicha es ésta de saber que seguimos eligiéndonos al final del día. 

martes, 8 de abril de 2014

Promesa a mi misma.

Prometo jamás volver a pedir disculpas por ser quien soy.
Prometo jamás sentir pena por mi misma.
Y amarme por sobre todas las cosas y acciones.
Sentirme orgullosa de que a pesar de mis defectos, no busco el mal ni se lo deseo a nadie.
Y eso es infinitamente más puro que cualquier perfección que alguien tenga sobre mí. 
Prometo sentirme orgullosa de mis sentimientos y de expresarlos con claridad.
Y no sentir vergüenza por su intensidad.
No seré victima por ello, pero tampoco culparé a quien no los entienda. 

martes, 20 de noviembre de 2012

Juguemos a quién pierde primero

Juguemos a no hablarnos,
y a la indiferencia arrojarnos.
Que el orgullo nos arrastre por el suelo
Y que mi lengua se muerda y sangre antes de pronunciarlo.
Que logre ocuparme un tiempo eterno,
y que tu imagen no corte mi respiro.

Que mis pensamientos no dobleguen el acero,
Que me cubra entre muros
y me rodee un vacío,
todo menos dar un paso y decirlo.

Que la agonía me carcoma por dentro,
que se palidezca el mundo,
pero llamarte no.

Juguemos a quién extraña menos,
a quién tiene la razón primero,
terminemos exponiendo todos los secretos oscuros
para que arda mi alma en ellos,
y crepité en tu juicio.

Inventemos un circulo vicioso sin retorno alguno,
ignoremos la imagen en el espejo
y los años de sazón.

¡Y a ver así quién pierde primero!

Me coseré los labios,
taparé mis oídos.
amarraré mis manos,
nublaré mis sentidos...
Que me enferme de idiotez,
pero el teléfono no usaré.