"Haz un instante inolvidable digno de ser insoportable."

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sábado, 4 de enero de 2014

Se ama porque se ama.

Me adentré en una relación, donde tenía que esperar que se enamorara de mi.
Cosa que nunca ocurrió.
Y cómo iba a ocurrir, si tenia que hacer que se enamorará.
En vez de que fuese algo natural e instantáneo, algo que formase parte de él con solo mirarme,
algo que naciera del fondo de su alma para llenarlo por completo.
No algo que se haya construido para ser amado, sino algo en su misma esencia.

Que se ama porque se respira.

Tenia que ir día a día apilando piedras y maderas para construir una casa de confianza,
para que pudiera verla y lograr que confiara en mi.
Pero cómo, si no ve quién soy desde el primer momento, cómo esperé que lo viera después?

No creyó en mi amor, y me derrumbé.
Como si no fuese posible ni creer en mi, nunca más. En absoluto.
Me pisoteé a mi misma de regalo, y me cansé.
Me cansé y deje de amargarme por lo que no fue.

Y salí, salí a respirar, a encontrarme en las risas de mis amigos, de mi familia, de la vida, de la gente. De la gratitud. y comprendí que valía.
Que estaba aquí. Que existía. Que alguien me veía y me respondía.
Que valía la pena quererme. Que se podía confiar en mi. Que podía creer en mi.

¡Oh Dios! ¡Volví a respirar!
Me encuentro existiendo en el mundo, entre la gente y la vida.
Y estoy feliz, tan feliz de haberme escapado de la tortura de no ser suficiente,
de acostarme cada día tratando de ser mejor.

Su única culpa es no poder ver lo única que soy,
y mi culpa es haber insistido en que lo viese.
Pero de todo se aprende.
Ya sé que no debo hacer esfuerzos para que alguien me ame.
Y que debo amarme a mi misma ante todas las cosas.
Porque al final del día la que tiene que ir a dormirse feliz, soy yo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Fe.

Me pregunto tantas veces:
cuál es mi camino, y en dónde?
Si me he perdido sin querer,
o todo instante sigue
con un plan destinado a ser?

Sé que me miento al decir que no hay que creer,
y solo vivir, pero ¡vamos! es solo un escape
para no afrontar que sí poseo fe,
sólo porque mi decepción muy grande fue,
y la espalda darle
o mi desprecio mostrarle,
mi rabia sentía que podía transmitirle,
como si de un ser vivo se tratase.

¡Es ridículo el punto al que llegué!

Eso sólo me hizo no quererme.
Mientras más quería ignorarle,
más dejaba a mi ser,
más me alejaba de lo que quería tener.

Pero sigo aquí. No por alguien,
no por lo que queda, sigo:
porque tengo fe de que las cosas cambien,
mejoren o retornen.

Dicen que nunca es tarde para volver a creer,
pero yo digo que nunca es tarde para ver que sigues
creyendo, y desde antes de nacer.
A nuestras espaldas estamos cargándole,
incluso antes de que nuestros padres juntos estuviesen.
Y morimos a su lado aún teniéndole.
Porque tenemos fe en que no se termina la vida con la muerte.

Por lo que puedo creer que todo perece,
excepto la fe.

sábado, 8 de mayo de 2010

Inútiles Palabras.



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“Palabras sin significado,
sin rumbo alguno,
sin parada en alguna estación.
Frases, sin su comienzo.

Ese, es el sentimiento de un vacío aun más profundo
que me bordea el alma.
Un: no saber qué decir.
Porque no hay un fin en el que sean recibidas.
En que sean entendidas.
Ni menos creídas.

No puedo despegar mis labios para defender mi verdad.
La veracidad que se refleja en mis ojos,
en mi rostro.
La sinceridad que siente mi corazón.

Porque está muy dentro de mí.
Más allá de las palabras.
Ellas no sabrían defenderme.
Porque es algo en que se debe confiar.
No razonar ni escuchar.
Esa es mi autenticidad.

La confidencia va más allá de inútiles vocablos,
frases o dichos.
La realidad se siente de corazón.

Las palabras no pueden defender,
completar o explicar, lo que el corazón tiene que decir.

Debes creer.

Si no lo haces, no hay nada que forjar.
Nada que intentar.
Nada que escudar.
Porque no importa en qué orden estén,
Ni que tan maravillosas se oigan.
Si el que debe escucharlas no las comprende,
No las cree, no las siente.

Todo intento es inútil.

¿De qué sirve la comunicación,
Cuando cada dicción que provenga de ti,
No será tomada con seriedad?

Prefiero no desgastarme en usar mis palabras,
Para alguien que no cree en mí.
Opto por no intentar parafrasear un orden.
Una verdad.

Porque lo único que necesito, es que me miren a los ojos.
Y reconozcan en mí, la honestidad y la sinceridad.
Que sepan darse cuenta, que no poseo diversos caminos,
Ni una condición compleja.
Soy simplemente alguien: especial.”