
"- Tenías razón.
- Él estará bien.
- No, sobre mí. No he dejado de amarte. Tú eras... tú eras el indicado para mí. Siempre lo serás. Pero no puedo estar contigo.
- Entonces, soy el indicado... pero quieres al otro hombre, quien, por definición, nunca podrá ser el indicado.
- Lo fantástico de ti es que siempre crees tener la razón. Y lo que me frustra de ti, es que la mayor parte del tiempo siempre tienes la razón. Eres brillante, divertido, sorpresivo y sexy. Pero contigo, me sentía sola. Y con Mark hay espacio para mí.
- Muy bien."