"Haz un instante inolvidable digno de ser insoportable."

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lunes, 2 de enero de 2017

La fantasía ilusoria de pertenecernos.

¿Por qué estás sujeto tras cada pensamiento,
cada palabra, y en cada persona o lugar?
¿Qué engaños juega mi mente
en los que te pone en cada experiencia que tengo,
y en cada nuevo paso que doy?

Dándome la tortura ilusoria de creer que mientras más avanzo,
más cerca estoy de ti.
Como si alguna energía magnética estuviese sobre nosotros,
en los que no hubiese mejor final que unirnos.

¿Qué fantasía ridícula logra que me sienta así?
Como si estuviese unida a ti, aún sin jamás haberlo estado.

Una inexplicable luz se cierna sobre mí llevando tu nombre.
Una especie de voz en mi cabeza que te busca.
Y te recuerda como una loca maniática que nunca olvidó cada segundo junto a ti.
Aunque en su momento nunca parecieron tan importantes,
hoy parece que juegan un papel mucho mayor de lo que creí.

No logro liberarme de ti.
No consigo dejarte ir.
Te pido en oraciones que jamás concebí.

Entiendo que no puedo retroceder ni recuperar los momentos correctos.
No puedo pasar por sobretodo lo que estás viviendo.
Y aunque mi corazón esté más alborotado de lo acostumbrado,
lo calmaré con entendimientos para que en silencio acepte lo necesario.

Que cada uno siga con sus propios caminos.
Aunque quisiera volcarte sobre el mío, y jamás haberte detenido.
Haberte abierto las puertas por completo, en vez de haber salido corriendo
temerosa de todo lo que pudiste haber sido.

Y puede que solo esté divagando con mis propias mentiras,
que crean un sentimiento que no es cierto,
sólo para refugiarme de lo que desconozco,
para no afrontar lo que aún no descubro sobre un futuro incierto.
Entonces, se aferra a lo que fue dejado a medio camino,
solo porque parece jamás haber concluido.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Titanic.








"Jack: Creo que la vida es un regalo, y no pienso desperdiciarlo."

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Tu fantasma en mí.

Puede que sean deseos pequeños
que cuando camino me siguen como si fuesen sombras,
están detrás de cada pensamiento que tengo,
y entre más abro las puertas de mi corazón,
más te encuentro junto al pomo
Sujetándote fuerte a ellas.
Que te abrazan reconociéndote como el dueño de su morada.

Mientras más dejo entrar el aire por sus ventanas,
más te asomas sin control por cada palabra de mis labios.
Es como un disco rallado del que hasta yo me he cansado,
Una canción que no canto más en voz alta
pero que se repite en mi cabeza cada día que pasa.

He aprendido a vivir con tu fantasma
acechándome por donde vaya.
No protesta, no remueve los cimientos de esta casa,
Pero permanece ahí, habitando. Sin hacer ruido.
Camina por los pasillos como el alma prisionera
abandonada y vagabunda.
Arrastra los pies, pero no se inmuta, no grita, no ruega.

¿Por qué sigues ahí,
luego de todo el daño,
todo el dolor, todo lo profundo que pudiste tallar en mi?
¿Por que se vuelve aún cálido,
y agreste al escuchar tu nombre?

Si yo no soy parte de ti.
No estoy adherida como tú estás en mí.
Sólo dejé leves impresiones en tu memoria
que solo permanecen en fotografías y palabras que jamás quisiste conservar.
No soy el dolor que te aqueja,
ni la calidez que la nostalgia entrega.

Soy solo el polvo, las cenizas de todo lo que construí.

¡Qué doloroso ha sido amar así!
Sabiendo que soy un espejismo,
Que no habita en recuerdos ni sueños.
Que no existe en tu corazón.

Qué doloroso no haber sido la devoción de tu alma.
Como tu eres de la mía.
Que me hayas olvidado hasta convertirme en una desconocida.

Probablemente sea mi culpa,
que nunca mostré quien era
E hice de mí una mentira.

Ya no hay como aferrarse a lo que nunca existió,
más que en actos y esfuerzos de intentar ser todo lo que querías.

¡Que absurdo haberse moldeado para permanecer a tu lado!
¿Por qué mi alma te adoró tanto?
¿Por qué sigues impregnado en lo que hago, pienso,
y por donde voy?

¿Qué es ésta manía de creer que te conozco como si fueras la palma de mi mano?
Que conozco lo que sientes, lo que piensas,
incluso entre tanta distancia.

¿Es éste mi castigo?
Ser devota a ti
Hundirme en tu vida esperando entre sombras a que algún día,
regreses a despedirte.
Que nos miremos como en mis sueños
en el que sólo te pertenezco y tú me perteneces.

¿Cuándo podrás dejar toda esa rabia y simplemente perdonar?
Para que al fin,
dejes de ser el fantasma que me tortura sin piedad.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Tan obvia, y al parecer tuya.

¿Por qué no dejo de pensar en ti?
Aún entre tantos pensamientos,
vuelvo siempre a ti.

Como si fueses el inicio de todo,
y la única respuesta que busco.

Como si me hablaras desde el rincón más lejano,
me susurraras entre sueños,
me invocaras desde tus mas bajos instintos,
y tocaras los míos.

Con recuerdos que no se logran mancillar con nada en absoluto,
sin importar quién eres, cómo eres y lo que haces;
es como si te pudiese conservar indemne a todo los errores,
los dolores, y las debilidades.
Como si tu oscuridad fuese la mía.
Y reconociese tus demonios como si fuesen los míos.
Que aunque pudiésemos hundirnos de tanta oscuridad,
tanta tristeza, tantos complejos y dolores.
Aun así hay una fuerza que me arrastra a ti.
a cada instante que compartimos.
Como la perfecta sensación que no consigo olvidar.

Y entre cada rastro de pensamiento que tengo para ti,
solo te vuelvo a pedir.
Entre susurros, entre mis sueños y entre mis fantasías.

Que vuelvas.

Que vuelvas a mí, porque no tengo la fuerza de ir por ti.
De empezar vocablos de sucumbir tan obviamente a ti.



domingo, 20 de noviembre de 2016

Elizabethtown.


Claire: ¿Quieres ser realmente grandioso? Entonces ten el coraje de fallar en grande y seguir adelante. Haz que se pregunten por qué sigues sonriendo."

domingo, 13 de noviembre de 2016

Quisiera vivir libre.

Quisiera a veces
ir por la vida con el corazón abierto,
poder entregarme por entero sin pensar en futuros,
ni posibilidades, ni miedos.
Quisiera ir por todo.
Por quien fuera.
Por quien sintiera la mínima inclinación,
Quisiera ir.
Decirle todo lo que se atora en mis labios,
Sin atarme a nadie.
Sin creer en nada,
solo vivir el aquí y ahora.

Quisiera ser tan libre que no tenga que mirar nunca atrás.

Quisiera poder decir todo lo que pienso y en lo que creo,
sin pensar en lo ridículo que pueda oírse.

Quisiera ser menos tranquila, y mas atrevida.
quisiera dejar bullir todo lo que tengo atrapado entre mis costillas.
Y simplemente dejarlo ser.
Ser más impulsiva guiándome por lo que siento, y menos por lo que pienso
No frenarme ante nada, ante nadie.
Ni ante mi misma.

Quisiera tragarme todo lo que quisiera,
y dejarlo fluir hacia fuera y hacia dentro de mi.
No guardarme nada.
Dejar todo tan libre como yo quisiera ser.
Que nada pudiese atarme.

Quisiera ser simplemente yo en el momento.
Y no como debiera ser, ni como los demás piensan que debo ser.
Quiero encontrarme en el centro de mi,
y simplemente vivir.

Vivir.
Quiero vivir todo, a todos.

Hay tanto en la vida.

Hay ausencias que no se pueden describir,
Se cargan en el alma,
se llevan en el corazón.

Hay anhelos que nunca cambian.
Y arrepentimientos que siempre vuelven.
Se atan a tus espaldas,
y los llevas en el peso de tus pies.

Hay cosas que por más que los pidas, 
no llegan.
Y te acostumbras a continuar tu vida como si nada.
Como si nunca hubiese tocado el mismo fondo de tus deseos.

Son pérdidas de la vida.
Que solo pueden ser dejadas a medio camino,
donde allí jamas serán olvidadas.

Hay cariños que no se explican con palabras,
y amores que dañan tanto como aman.
Son las vueltas del mundo sin sentido
que nos desordenan.

Crecemos bajo los mismos árboles,
que cortamos con el tiempo
para convertirlas en piezas de un juego.

Hay tanto de destrucción como de creación en el mundo.

Nos acostumbramos a sonreír y llorar.
A herirnos y a enmendarnos.

Cargamos el peso de sufrir más
que cualquier criatura sin habla, sin razón.

¡Qué suerte la de aquellos que ignoran
el castigo que ha sido razonar todo lo que vivimos!
Porque desconocen lo que es vivir de recuerdos,
de los que no puedes huir por más que corras.

Hay realidades a las que no puedes ser indiferente,
y dolor ajeno que no puedes olvidar.
Se impregna en todo lo que eres,
te mueve y te paraliza.

Qué suerte la de aquellos que desconocen la impotencia,
de no ser todo lo que te gustaría ser.
De no tener todo lo que deseas.
Y de estar siempre hambriento de más.