Quisiera a veces
ir por la vida con el corazón abierto,
poder entregarme por entero sin pensar en futuros,
ni posibilidades, ni miedos.
Quisiera ir por todo.
Por quien fuera.
Por quien sintiera la mínima inclinación,
Quisiera ir.
Decirle todo lo que se atora en mis labios,
Sin atarme a nadie.
Sin creer en nada,
solo vivir el aquí y ahora.
Quisiera ser tan libre que no tenga que mirar nunca atrás.
Quisiera poder decir todo lo que pienso y en lo que creo,
sin pensar en lo ridículo que pueda oírse.
Quisiera ser menos tranquila, y mas atrevida.
quisiera dejar bullir todo lo que tengo atrapado entre mis costillas.
Y simplemente dejarlo ser.
Ser más impulsiva guiándome por lo que siento, y menos por lo que pienso
No frenarme ante nada, ante nadie.
Ni ante mi misma.
Quisiera tragarme todo lo que quisiera,
y dejarlo fluir hacia fuera y hacia dentro de mi.
No guardarme nada.
Dejar todo tan libre como yo quisiera ser.
Que nada pudiese atarme.
Quisiera ser simplemente yo en el momento.
Y no como debiera ser, ni como los demás piensan que debo ser.
Quiero encontrarme en el centro de mi,
y simplemente vivir.
Vivir.
Quiero vivir todo, a todos.
domingo, 13 de noviembre de 2016
Hay tanto en la vida.
Hay ausencias que no se pueden describir,Se cargan en el alma,
se llevan en el corazón.
Hay anhelos que nunca cambian.Y arrepentimientos que siempre vuelven.
Se atan a tus espaldas,
y los llevas en el peso de tus pies.
Hay cosas que por más que los pidas,no llegan.
Y te acostumbras a continuar tu vida como si nada.
Como si nunca hubiese tocado el mismo fondo de tus deseos.
Son pérdidas de la vida.
Que solo pueden ser dejadas a medio camino,
donde allí jamas serán olvidadas.
Hay cariños que no se explican con palabras,y amores que dañan tanto como aman.
Son las vueltas del mundo sin sentido
que nos desordenan.
Crecemos bajo los mismos árboles,
que cortamos con el tiempo
para convertirlas en piezas de un juego.
Hay tanto de destrucción como de creación en el mundo.
Nos acostumbramos a sonreír y llorar.
A herirnos y a enmendarnos.
Cargamos el peso de sufrir más
que cualquier criatura sin habla, sin razón.
¡Qué suerte la de aquellos que ignoran
el castigo que ha sido razonar todo lo que vivimos!
Porque desconocen lo que es vivir de recuerdos,
de los que no puedes huir por más que corras.
Hay realidades a las que no puedes ser indiferente,y dolor ajeno que no puedes olvidar.
Se impregna en todo lo que eres,
te mueve y te paraliza.
Qué suerte la de aquellos que desconocen la impotencia,
de no ser todo lo que te gustaría ser.
De no tener todo lo que deseas.
Y de estar siempre hambriento de más.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Si te hubiese conocido primero.
Es curioso desear volver atrás
después de todo lo que he aprendido,
gracias a toda la historia que he tenido.
Pero las experiencias te hacen temeroso y crudo.
Y no es lo mismo ir con el corazón en la mano,
que escondido tras tantos muros.
Que olvidas el pasaje correcto para encontrarlo
de tantos laberintos construidos.
Encontrarte, fue encontrarme conmigo.
Me mostraste mis deseos más profundos.
Ocultos como tesoros ávidos de amor
Que pronunciaban tus mismos versos,
y eran tímidos bajo unos besos.
Al escucharte encontré mi sombra en tus ojos, luminoso,
por como podías repetir todo lo que pienso.
Que ya de tanto dolor pasado,
Lo sepulto y tapizo bajo coherencias de éste siglo.
Imagino que si te hubiese conocido primero
hubiese sido todo tan distinto.
Me habrías enseñado a quererme desde el principio,
que no tendría miedo alguno.
Y habríamos compartido un cariño distinto,
al que ahora temeroso no consigo.
No por falta de deseos,
pero está confundido de tantos ecos sin sentido,
que ya se ha acostumbrado a no seguir instinto alguno.
Imagino que podríamos haber ido tan lento,
como el tiempo lo hubiese querido,
y no tomaríamos nada con la velocidad
con que ahora todo avanza.
Habríamos conquistado cada laberinto,
memorizando cada centímetro a nuestro propio ritmo.
Pero el momento fue otro.
Y te conocí llena de miedos,
con maletas recién en mis brazos,
que no había ni desempacado.
cuando contigo me había topado.
El universo es curioso,
Pero sus razones habrá tenido.
Y aunque nunca lo haya dicho
Estoy agradecida de todo lo que me has entregado,
Porque ahora tengo menos miedos.y más deseos
de poder cargar mi corazón en mis manos.
Y aunque ahora eres tú quien parte con maletas en sus brazos.
Te despido con arrepentimientos de no haber podido descubrirte a tiempo,
y con deseos de que una próxima vez nos encontremos,
para que al fin algún paseo juntos demos.
después de todo lo que he aprendido,
gracias a toda la historia que he tenido.
Pero las experiencias te hacen temeroso y crudo.
Y no es lo mismo ir con el corazón en la mano,
que escondido tras tantos muros.
Que olvidas el pasaje correcto para encontrarlo
de tantos laberintos construidos.
Encontrarte, fue encontrarme conmigo.
Me mostraste mis deseos más profundos.
Ocultos como tesoros ávidos de amor
Que pronunciaban tus mismos versos,
y eran tímidos bajo unos besos.
Al escucharte encontré mi sombra en tus ojos, luminoso,
por como podías repetir todo lo que pienso.
Que ya de tanto dolor pasado,
Lo sepulto y tapizo bajo coherencias de éste siglo.
Imagino que si te hubiese conocido primero
hubiese sido todo tan distinto.
Me habrías enseñado a quererme desde el principio,
que no tendría miedo alguno.
Y habríamos compartido un cariño distinto,
al que ahora temeroso no consigo.
No por falta de deseos,
pero está confundido de tantos ecos sin sentido,
que ya se ha acostumbrado a no seguir instinto alguno.
Imagino que podríamos haber ido tan lento,
como el tiempo lo hubiese querido,
y no tomaríamos nada con la velocidad
con que ahora todo avanza.
Habríamos conquistado cada laberinto,
memorizando cada centímetro a nuestro propio ritmo.
Pero el momento fue otro.
Y te conocí llena de miedos,
con maletas recién en mis brazos,
que no había ni desempacado.
cuando contigo me había topado.
El universo es curioso,
Pero sus razones habrá tenido.
Y aunque nunca lo haya dicho
Estoy agradecida de todo lo que me has entregado,
Porque ahora tengo menos miedos.y más deseos
de poder cargar mi corazón en mis manos.
Y aunque ahora eres tú quien parte con maletas en sus brazos.
Te despido con arrepentimientos de no haber podido descubrirte a tiempo,
y con deseos de que una próxima vez nos encontremos,
para que al fin algún paseo juntos demos.
miércoles, 2 de noviembre de 2016
Un momento infinito.
Entiendo ahora que hubo un momento eterno entre nosotros
hubo un pequeño infinito creado sobre otro infinito
en el que seguimos juntos
y riendo por eternas imágenes en nuestros recuerdos.
Que tocamos el cielo aún sin seguir juntos.
Que la vida nos otorgó el regalo de amarnos por un tiempo.
De sufrir al querernos
De aprender del otro.
De distanciar nuestros cuerpos
y crecer por separado.
Porque la vida no es lineal ni nuestros tiempos eternos.
Entonces entiendo ahora,
que seré por siempre tuya,
y tu serás por siempre mío.
En aquel tiempo especifico,
en aquel año por siempre imperecedero.
Y nada puede borrar la realidad de los hechos.
De aún seguir amándonos en aquellos cuerpos,
en ese tiempo detenido.
En esa realidad paralela, tu y yo seguimos por siempre juntos.
hubo un pequeño infinito creado sobre otro infinito
en el que seguimos juntos
y riendo por eternas imágenes en nuestros recuerdos.
Que tocamos el cielo aún sin seguir juntos.
Que la vida nos otorgó el regalo de amarnos por un tiempo.
De sufrir al querernos
De aprender del otro.
De distanciar nuestros cuerpos
y crecer por separado.
Porque la vida no es lineal ni nuestros tiempos eternos.
Entonces entiendo ahora,
que seré por siempre tuya,
y tu serás por siempre mío.
En aquel tiempo especifico,
en aquel año por siempre imperecedero.
Y nada puede borrar la realidad de los hechos.
De aún seguir amándonos en aquellos cuerpos,
en ese tiempo detenido.
En esa realidad paralela, tu y yo seguimos por siempre juntos.
martes, 18 de octubre de 2016
¿hacia adónde fue?
Tantas cosas fueron dejadas a medio camino,
tantos sentimientos perdidos en un abismo.
Hubo tanto que se perdió
Y nunca fue encontrado.
Nadie recogió los pedazos que abandonamos en aquel espacio
donde creímos en lo que habíamos forjado.
El tiempo es el enemigo eterno
de todo lo que fuimos.
Es como la marea que arrastra todo lo que fue abandonado.
Y lo deja a la deriva de un destino que jamás será conocido.
Golpea con fuerza sobre las arenas,
y no hay como detenerla.
Continúa sin cesar, sin excusas.
Esperamos tanto, y esperanzamos más.
¿qué fue de todo lo que hubo?
De ello, solo queda la nostalgia de lo que nunca se obtuvo.
tantos sentimientos perdidos en un abismo.
Hubo tanto que se perdió
Y nunca fue encontrado.
Nadie recogió los pedazos que abandonamos en aquel espacio
donde creímos en lo que habíamos forjado.
El tiempo es el enemigo eterno
de todo lo que fuimos.
Es como la marea que arrastra todo lo que fue abandonado.
Y lo deja a la deriva de un destino que jamás será conocido.
Golpea con fuerza sobre las arenas,
y no hay como detenerla.
Continúa sin cesar, sin excusas.
Esperamos tanto, y esperanzamos más.
¿qué fue de todo lo que hubo?
De ello, solo queda la nostalgia de lo que nunca se obtuvo.
lunes, 25 de julio de 2016
Un sueño del comienzo.
Fue todo tan vivido,
que podría jurar que sentí el calor de tu cuerpo bajo la palma de mis manos.
que mi memoria recordaba a la perfección cada trazo de tu espalda,
que mis manos se movían frenéticas sobre todo tu cuerpo.
Podía sentir toda esa atracción innegable como la primera vez.
Donde no había como saciar esta conexión, si no te cubría por entero.
Si no te sentía a cada segundo como mi lugar favorito
en el que quería por siempre estar.
Fue tan placentero encontrarte,
que llego a ser doloroso despertar bajo tus recuerdos.
En donde ya no somos lo que éramos.
Ni nunca volveremos a serlo.
Ese amor permanece eterno en aquel tiempo,
en un espacio en mi corazón.
En las huellas que carga mi alma.
Y lo inolvidable que eres en mis sueños.
Fue tan real que podría jurar que en una dimensión alterna
nuestras conciencias se conectaron para estar juntos.
Y es iluso de mi parte seguir con cuentos,
pero es como el consuelo de seguir creyendo
que en algún rincón de tu corazón, me recuerdas.
Y que extrañas nuestros mejores momentos
que manchados de tanto veneno, igual existieron.
Pero fue sólo un sueño.
Un innegable recordatorio de lo que fuimos.
Y aunque fue un juego macabro de mi mente.
Fue un gusto volver a sostenerte justo como la primera vez.
que podría jurar que sentí el calor de tu cuerpo bajo la palma de mis manos.
que mi memoria recordaba a la perfección cada trazo de tu espalda,
que mis manos se movían frenéticas sobre todo tu cuerpo.
Podía sentir toda esa atracción innegable como la primera vez.
Donde no había como saciar esta conexión, si no te cubría por entero.
Si no te sentía a cada segundo como mi lugar favorito
en el que quería por siempre estar.
Fue tan placentero encontrarte,
que llego a ser doloroso despertar bajo tus recuerdos.
En donde ya no somos lo que éramos.
Ni nunca volveremos a serlo.
Ese amor permanece eterno en aquel tiempo,
en un espacio en mi corazón.
En las huellas que carga mi alma.
Y lo inolvidable que eres en mis sueños.
Fue tan real que podría jurar que en una dimensión alterna
nuestras conciencias se conectaron para estar juntos.
Y es iluso de mi parte seguir con cuentos,
pero es como el consuelo de seguir creyendo
que en algún rincón de tu corazón, me recuerdas.
Y que extrañas nuestros mejores momentos
que manchados de tanto veneno, igual existieron.
Pero fue sólo un sueño.
Un innegable recordatorio de lo que fuimos.
Y aunque fue un juego macabro de mi mente.
Fue un gusto volver a sostenerte justo como la primera vez.
martes, 12 de julio de 2016
No te dejare partir.
Esta vez no dudaré más.
No vacilaré ante lo que más quiero.
No importa si son deseos absurdos, incrédulos o ingenuos.
No perderé ante lo que sueño.
Y no me importa esperar lo que tenga que esperar.
Que la vida se me pase en un centenar de eternos días.
Pero no me rendiré.
No importa como sea.
No importa todo lo que derrumbe a su paso,
o cuantas veces tenga que levantarme de tantas dudas, y miedos.
Ya no me lamentaré por lo vivido, y lo que aún no ha llegado.
Porque juro por Dios, por mi misma.
Que cuando te vea y te sienta por cada centímetro de mi,
como si fueses la mismísima extensión de mi alma.
No te dejaré partir.
Y aún, y si vuelvo a cometer los mismos errores,
o incluso si se interpone el mundo,
si te siento por cada recóndito lugar de mi existencia,
como si fueses la perfecta combinación de mis latidos,
de sentirte en cada respiración llenándome por dentro.
No te dejaré partir.
Por lo que no sucumbiré al ridículo,
y a la soledad.
Porque estoy segura que estás en algún lugar del mundo.
Listo para estar conmigo.
Y no importa si el resto del mundo cree que es absurdo.
Yo estoy segura que sea donde sea que estés.
Cuando nos encontremos será el inevitable choque de nuestros destinos.
Que te amaré y me amarás como si fuésemos la perfecta mitad del uno y del otro.
Que nos complementaremos de forma armónica y absoluta.
Que hallare las respuestas de tus labios y tu encontraras las preguntas en mi cuerpo.
Que nuestras almas serán el eco de la otra.
Y aunque demos tumbos por el camino,
encontraré en tus manos la fuerza para seguir juntos.
Que en la punta de mis dedos encontrarás el valor para entender quienes somos.
Que no hay vida más bella que la creada con nuestro aliento,
Que no hubo gratitud más preciada que habernos juntado.
Que mi vida no tiene sentido si no es contigo.
Pero, que no signifique que moriré sin ti,
o que el vacío que nos dejemos en nuestras vidas será implacable.
Pero que reconozcamos que la vida es más feliz cuando estás junto a mi.
Que no hay mujer, ni hombre sobre la tierra que ame tanto como cuánto nosotros lo hicimos.
Que la vida no se acabe por nuestra separación,
pero que termine moviendo montañas aún distanciadas.
Que transforme todo a su paso,
y sigámonos queriéndonos en el recóndito lugar de nuestras memorias,
o en el sepulcro en el que yaceremos, esperando a volver estar juntos.
No vacilaré ante lo que más quiero.
No importa si son deseos absurdos, incrédulos o ingenuos.
No perderé ante lo que sueño.
Y no me importa esperar lo que tenga que esperar.
Que la vida se me pase en un centenar de eternos días.
Pero no me rendiré.
No importa como sea.
No importa todo lo que derrumbe a su paso,
o cuantas veces tenga que levantarme de tantas dudas, y miedos.
Ya no me lamentaré por lo vivido, y lo que aún no ha llegado.
Porque juro por Dios, por mi misma.
Que cuando te vea y te sienta por cada centímetro de mi,
como si fueses la mismísima extensión de mi alma.
No te dejaré partir.
Y aún, y si vuelvo a cometer los mismos errores,
o incluso si se interpone el mundo,
si te siento por cada recóndito lugar de mi existencia,
como si fueses la perfecta combinación de mis latidos,
de sentirte en cada respiración llenándome por dentro.
No te dejaré partir.
Por lo que no sucumbiré al ridículo,
y a la soledad.
Porque estoy segura que estás en algún lugar del mundo.
Listo para estar conmigo.
Y no importa si el resto del mundo cree que es absurdo.
Yo estoy segura que sea donde sea que estés.
Cuando nos encontremos será el inevitable choque de nuestros destinos.
Que te amaré y me amarás como si fuésemos la perfecta mitad del uno y del otro.
Que nos complementaremos de forma armónica y absoluta.
Que hallare las respuestas de tus labios y tu encontraras las preguntas en mi cuerpo.
Que nuestras almas serán el eco de la otra.
Y aunque demos tumbos por el camino,
encontraré en tus manos la fuerza para seguir juntos.
Que en la punta de mis dedos encontrarás el valor para entender quienes somos.
Que no hay vida más bella que la creada con nuestro aliento,
Que no hubo gratitud más preciada que habernos juntado.
Que mi vida no tiene sentido si no es contigo.
Pero, que no signifique que moriré sin ti,
o que el vacío que nos dejemos en nuestras vidas será implacable.
Pero que reconozcamos que la vida es más feliz cuando estás junto a mi.
Que no hay mujer, ni hombre sobre la tierra que ame tanto como cuánto nosotros lo hicimos.
Que la vida no se acabe por nuestra separación,
pero que termine moviendo montañas aún distanciadas.
Que transforme todo a su paso,
y sigámonos queriéndonos en el recóndito lugar de nuestras memorias,
o en el sepulcro en el que yaceremos, esperando a volver estar juntos.
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