Qué será sentir tanta miseria para querer seguir hundiéndose?
Para sentir que el barro es parte de tu hogar,
y que puedes revolcarte sin que nada te importe.
Sin pensar en los que amas, lo que tienes o lo que eres.
Hasta lo que podrías llegar a ser,
aunque sólo fuese en sueños o fantasías.
Cómo puede causarle a alguien tanto placer el perderse?
Olvidando, y dejando ser quien solía.
Sin poder ver lo especial que era, que es,
cuando no esta drogada hasta morir,
cuando no quiere inyectarse para vivir.
Cuando deja de ver el mundo y solo ve al alcohol.
Como si fuesen los ingredientes perfectos para ser feliz.
Como si fuesen lo mejor de la creación.
Quién invento el engaño más grande?
Quién invento la escapatoria más absurda?
Quién quiso apartar a las personas, abusar de su vulnerabilidad
para que se perdiesen la belleza de la vida,
del vivir luchando.
Qué cruel invento fue el que te dieron
Para que te arrastraras por migajas que solo son el opio a tu dolor.
Quién te hizo creer que sufrir no tenia final,
que debías escapar consumiéndote todo sin acabar.
Que lo más entretenido era una barra libre y no el salir a pasear.
Que el olor a ron era mejor que las flores en su estación.
Si pudieses ver quien eres sin tanto disfraz, sin todo lo que te inyectas,
sin lo que imaginas que es tu felicidad,
te darías cuenta que brillas más que todo lo que ellos te hacen alucinar.
Que dentro de ti esta el alma más bella,
que no necesita de nada más que tú amor por ella.
Por lo que deja todo los engaños y sé tu misma.
Atrévete amar sin mentiras.
Huye de ese espiral que solo te terminará por marchitar,
domingo, 22 de mayo de 2016
martes, 17 de mayo de 2016
Cuando estuviste fuera de mis sueños.
No esperaba que estuvieses aquí.
que salieras de mis sueños, de mis fantasías.
de mis deseos,
y te presentaras frente a mi.
Pero que agradable es el que estés aquí.
que seas tan pacifico como el sonido de las hojas,
y tan veloz como un torbellino.
Donde nunca puedo ir lento para guardar con detalle los momentos,
y arrasas conmigo sin darme un respiro.
Pero entonces te detienes, y no puedo creer que hayas vuelto.
Que puedo ver el exquisito rostro que me tuvo días en desvelo.
Que se colaba por mis deseos más oscuros.
Que me cubriste por entera y no era una ilusión,
que te bese de nuevo hasta dejarme sin respiración.
Que pude cumplir con todo lo que soñé contigo.
Que aunque nunca fue un sin fin,
era un comienzo.
El inicio de empezar de nuevo,
de darme la libertad al fin de decidir lo que yo quiero.
Que pude dejarme llevar sin miedos,
y me expresé tal cual se presento el momento.
Que pude disfrutarlo,
sin arrepentirme por lo ya hecho.
¡Que exquisito fue lo que tuvimos lejos de los sueños!
que salieras de mis sueños, de mis fantasías.
de mis deseos,
y te presentaras frente a mi.
Pero que agradable es el que estés aquí.
que seas tan pacifico como el sonido de las hojas,
y tan veloz como un torbellino.
Donde nunca puedo ir lento para guardar con detalle los momentos,
y arrasas conmigo sin darme un respiro.
Pero entonces te detienes, y no puedo creer que hayas vuelto.
Que puedo ver el exquisito rostro que me tuvo días en desvelo.
Que se colaba por mis deseos más oscuros.
Que me cubriste por entera y no era una ilusión,
que te bese de nuevo hasta dejarme sin respiración.
Que pude cumplir con todo lo que soñé contigo.
Que aunque nunca fue un sin fin,
era un comienzo.
El inicio de empezar de nuevo,
de darme la libertad al fin de decidir lo que yo quiero.
Que pude dejarme llevar sin miedos,
y me expresé tal cual se presento el momento.
Que pude disfrutarlo,
sin arrepentirme por lo ya hecho.
¡Que exquisito fue lo que tuvimos lejos de los sueños!
miércoles, 11 de mayo de 2016
Mi pesadilla: mi ansiedad.
Si pudiese explicar realmente lo que siento
sin sentirme completamente loca.
Que pierdo la razón, y el control de mi propia cabeza.
Que tengo miedos de perderme en un laberinto de pensamientos,
donde no pueda retornar.
Si pudiese gritar por ayuda,
lo haría.
Si pudiesen entender que siento que las murallas se cierran sobre mí,
como si su único propósito fuese asustarme lo suficiente,
para asfixiarme,
para aterrorizarme y hundirme en un miedo que parece locura.
Un miedo en el que no sé si logre retornar a estar mejor.
Si pudiese explicar que no es algo que tenga razón de ser,
que a veces aparece cuando menos espero que llegue.
Como si tuviese un derecho sobre mí cabeza, que no puedo entender.
Y quisiera ayuda tan desesperada,
en el que temo,
temo que sea real, que vaya mas allá de mis propias barreras mentales,
donde la sostengo por lo que parece un tiempo interminable e imposible.
Donde respiro de forma tan pausada como rápida.
Donde intento olvidar el mañana y solo pensar en el hoy.
"En dónde están mis pies, en dónde está lo que amo",
y contar cada cosa una por una, como una maniática enferma que teme perder todo.
Y tengo que forzarme a recordar cada logro, cada alegría,
como si las olvidase en ese pequeño instante tan oscuro que ni yo puedo explicar.
Porque así funciona,
como una maldita pesadilla que te come por dentro,
por fuera.
Que te sucumbe en toda su mierda, donde solo hay cosas en las que temes.
Temes morir,
temes respirar,
temes moverte,
temes pensar,
temes existir.
Como si en cualquier momento todo te ahogara,
y no hubiese salida por más que lo pienses.
Y a la maldita perra la patearía lejos de mí,
pero en esos momentos es como si yo no tuviese nada bueno,
nada alegre, nada por lo que sentirme valiente y positiva,
con propia voluntad y fuerza.
Es como si me hundiese mi propia cabeza, y me arrinconara en una esquina,
donde no tengo voz.
Donde me aplasta una oscuridad desquiciada.
En las que temo perderme por siempre.
En las que me arrodillo, ruego y susurro que se detenga,
que por favor no me abandone en un lugar donde no pueda retornar,
que por favor no me enloquezca con sus monstruos, donde nunca más pueda ser yo misma.
Donde no pueda iluminar ni hablar con nadie de todo lo que amo,
de todo lo que creo, y de todos mis sueños.
Y cuando se termina... cuando al fin, oye mis ruegos, mis eternas listas de luz,
que uso como escudo,
termino desgastada, frágil y delicada.
Parece casi un milagro poder respirar sin miedos,
y en control.
Y así, vuelvo a olvidar que necesito ayuda. Que no puede esto volver a pasar.
sin sentirme completamente loca.
Que pierdo la razón, y el control de mi propia cabeza.
Que tengo miedos de perderme en un laberinto de pensamientos,
donde no pueda retornar.
Si pudiese gritar por ayuda,
lo haría.
Si pudiesen entender que siento que las murallas se cierran sobre mí,
como si su único propósito fuese asustarme lo suficiente,
para asfixiarme,
para aterrorizarme y hundirme en un miedo que parece locura.
Un miedo en el que no sé si logre retornar a estar mejor.
Si pudiese explicar que no es algo que tenga razón de ser,
que a veces aparece cuando menos espero que llegue.
Como si tuviese un derecho sobre mí cabeza, que no puedo entender.
Y quisiera ayuda tan desesperada,
en el que temo,
temo que sea real, que vaya mas allá de mis propias barreras mentales,
donde la sostengo por lo que parece un tiempo interminable e imposible.
Donde respiro de forma tan pausada como rápida.
Donde intento olvidar el mañana y solo pensar en el hoy.
"En dónde están mis pies, en dónde está lo que amo",
y contar cada cosa una por una, como una maniática enferma que teme perder todo.
Y tengo que forzarme a recordar cada logro, cada alegría,
como si las olvidase en ese pequeño instante tan oscuro que ni yo puedo explicar.
Porque así funciona,
como una maldita pesadilla que te come por dentro,
por fuera.
Que te sucumbe en toda su mierda, donde solo hay cosas en las que temes.
Temes morir,
temes respirar,
temes moverte,
temes pensar,
temes existir.
Como si en cualquier momento todo te ahogara,
y no hubiese salida por más que lo pienses.
Y a la maldita perra la patearía lejos de mí,
pero en esos momentos es como si yo no tuviese nada bueno,
nada alegre, nada por lo que sentirme valiente y positiva,
con propia voluntad y fuerza.
Es como si me hundiese mi propia cabeza, y me arrinconara en una esquina,
donde no tengo voz.
Donde me aplasta una oscuridad desquiciada.
En las que temo perderme por siempre.
En las que me arrodillo, ruego y susurro que se detenga,
que por favor no me abandone en un lugar donde no pueda retornar,
que por favor no me enloquezca con sus monstruos, donde nunca más pueda ser yo misma.
Donde no pueda iluminar ni hablar con nadie de todo lo que amo,
de todo lo que creo, y de todos mis sueños.
Y cuando se termina... cuando al fin, oye mis ruegos, mis eternas listas de luz,
que uso como escudo,
termino desgastada, frágil y delicada.
Parece casi un milagro poder respirar sin miedos,
y en control.
Y así, vuelvo a olvidar que necesito ayuda. Que no puede esto volver a pasar.
miércoles, 13 de abril de 2016
Anhelo dormir amada al fin.
Anhelo poder dormir cada noche en paz
porque he podido amar todo lo que he visto,
porque he logrado sentir profundamente todo lo que he dicho.
Anhelo poder recostarme sobre mi almohada y suspirar,
porque he vivido un día lleno de luz en cada lugar,
donde me perdí admirando la belleza que es simplemente estar.
Anhelo poder sentir mi corazon tan rebosante
que no tenga más dudas al dormir.
Anhelo no tener que buscar por tantos lugares,
personas ni fantasías, lo que tanto deseo tener.
El poder apreciar el puro cariño de alguien,
sus pensamientos por mí,
y cuanto anhela otro día junto a mi.
Anhelo, anhelo que me ames pronto.
Que no me dejes partir.
Que no tengas que ocultar jamas tus palabras,
ni lo que piensas
Quisiera, quisiera dedicarte todas mis noches,
mis pensamientos,
y todas mis palabras.
Que nunca tengas que dudar un segundo que no voy por la vida repartiéndome,
sino que te he esperado por tanto tiempo.
Que por más que salga y juegue,
solo quiero un valiente que se quede.
martes, 12 de abril de 2016
Estamos dentro del otro.
Fuimos tan despacio como creíamos que debíamos ir.
Dimos pasos lentos que a la vez ya no podíamos contener.
Era una lucha entre tu lengua y la mía.
Nos enredamos en nuestros brazos y continuamos sin lograr detenernos.
Mis piernas se enroscaban en tu cuerpo,
mientras tus manos descubrían aventuras por mi cabello,
de vez en cuando sentía tus dedos fuertes contra mi piel,
y me arqueaba de placer de sentirte tan cerca.
No era solo la alegría de poder estar tan juntos,
sino de traspasar las palabras, las promesas, los sueños,
y hacerlos tangibles entre tu cuerpo y el mío.
Poder unir tanto amor,
y crear con nuestras manos lo que sentíamos.
Era el éxtasis mismo de colisionar nuestros destinos.
Y sudar por todo el camino que recorrimos.
Escucharnos con tanta claridad,
que era adictivo.
Sincronizar nuestros latidos bajo el mismo movimiento,
que convertíamos el amor en danza, en poesía.
Donde podíamos enloquecer sin aprehensiones,
y mostrar todo lo que somos.
Los monstruos y las luces,
lo oscuro y los contrastes.
Todo lo que crees que no está bien,
estará bien si estamos juntos.
Es algo totalmente celestial descargar todos los sentimientos
sobre nuestros cuerpos,
para romper todas las barreras, todas las dudas, todos los miedos.
Para dejarnos al descubierto, para desgarrar nuestros cuerpos
y destapar todo lo que llevamos dentro.
Ver nuestros reflejos y descubrir que estamos en el recóndito lugar del otro,
unidos.
Que no encajamos sólo en pensamientos o de corazón,
sino al interior nuestro.
Todo lo que era yo, eras tú también.
El lugar perfecto para sostenernos por siempre.
Dimos pasos lentos que a la vez ya no podíamos contener.
Era una lucha entre tu lengua y la mía.
Nos enredamos en nuestros brazos y continuamos sin lograr detenernos.
Mis piernas se enroscaban en tu cuerpo,
mientras tus manos descubrían aventuras por mi cabello,
de vez en cuando sentía tus dedos fuertes contra mi piel,
y me arqueaba de placer de sentirte tan cerca.
No era solo la alegría de poder estar tan juntos,
sino de traspasar las palabras, las promesas, los sueños,
y hacerlos tangibles entre tu cuerpo y el mío.
Poder unir tanto amor,
y crear con nuestras manos lo que sentíamos.
Era el éxtasis mismo de colisionar nuestros destinos.
Y sudar por todo el camino que recorrimos.
Escucharnos con tanta claridad,
que era adictivo.
Sincronizar nuestros latidos bajo el mismo movimiento,
que convertíamos el amor en danza, en poesía.
Donde podíamos enloquecer sin aprehensiones,
y mostrar todo lo que somos.
Los monstruos y las luces,
lo oscuro y los contrastes.
Todo lo que crees que no está bien,
estará bien si estamos juntos.
Es algo totalmente celestial descargar todos los sentimientos
sobre nuestros cuerpos,
para romper todas las barreras, todas las dudas, todos los miedos.
Para dejarnos al descubierto, para desgarrar nuestros cuerpos
y destapar todo lo que llevamos dentro.
Ver nuestros reflejos y descubrir que estamos en el recóndito lugar del otro,
unidos.
Que no encajamos sólo en pensamientos o de corazón,
sino al interior nuestro.
Todo lo que era yo, eras tú también.
El lugar perfecto para sostenernos por siempre.
lunes, 11 de abril de 2016
La fuerza de huir.
Si supieras todo lo que me cuesta evitarte,
Lo difícil que es tener que huir de lo que deseo en secreto.
Lo contradictorio que es negarte cuando en el fondo te quiero.
Si supieras lo extraño que ha sido engañarme,
Cuando sé perfectamente lo que contigo fantaseo.
Quizás si lo supieras, serias exacto como imagino que sería.
Y es absurdo, casi irónico desearlo.
Porque eres todo lo que siempre aconsejo no seguir.
Lo que he juzgado en los demás que no tienen tu rostro,
A quienes he desvalorizado, pero que no se ríen como tú.
Y me pregunto, por qué importa tú nombre cuando eres igual a los otros?
Qué diferencia hay en tus elecciones comparadas con el resto?
Quién eres tú que logra hacerte distinto?
No eres más que una burla de la vida a mi propio control.
La ironía escondida en mis verdades y en todo lo que creo.
La inestabilidad del suelo que me he forjado para poder caminar.
El juego en el que no quiero perder.
Y aún así con todo lo que sé, con todo lo que me atraes,
no has podido con mi férrea voluntad,
no has podido con mi férrea voluntad,
ni la distancia en la que me escondo para no caer en tus brazos.
Por lo que no seremos hasta que ceda,
hasta que te decidas a ir más allá que sólo a un paseo.
Hasta que no seas claro y sin rodeos.
Porque si no eres capaz de romper estas murallas,
entonces no hay fuerza en ti,
como la fuerza que tengo en mí, de huir.
Y si no puedes conmigo, entonces de qué realmente eres capaz?
martes, 1 de marzo de 2016
Ese tipo de persona.
Sería ese tipo de persona.
De las que amará tanto sin importar cuanto.
Que cuando me decida,
probablemente sea de las que sufra más.
De las que quieren llenarse sin limites, y rebosar.
Seria ese tipo de persona.
De las que no lo entregará tan fácilmente.
De las que no te mirará por lo que eres, ni quien eres, o lo que tienes,
Sino de lo que me hagas sentir cuando vea tu mirada.
Que aunque sea cursilería,
creo firmemente que el alma no esta en el color o en su forma,
sino en como miras al otro.
En como observo que ves el mundo.
Cuales son tus sueños y que los hace brillar.
Que llevas cargando en ellos cuando hables del dolor.
Que es lo que tanto deseas cuando me muestras tu corazón.
Seria ese tipo de persona.
De las cuales te entregaría todo sin condición.
Y aunque creo que debería cambiar para no perder la dignidad,
creo que en el amor no existe moralidad,
ni en ella cabe la sociedad.
No hay parámetros en los que se puedan andar.
Sería ese tipo de persona.
La que puede guardar tanto amor por alguien aún cuando la debe abandonar.
Que no se olvida que a veces es mejor amar a la distancia,
para no sufrir tanta ignorancia.
Para no ser lastimada por palabras que no tiene porque soportar,
o culpas que no tiene porque cargar.
Que podrá amar al otro en soledad.
Porque sabe que el amor es eterno,
y que aprendes a quererlo sin tenerlo.
Que la necesidad desaparece cuando entiendes que puedes enviar amor
desde donde sea que te encuentres.
Y que tarde o temprano, en otra vida lo volverá a encontrar.
Sería ese tipo de persona.
La que va a ser tan feliz tan sólo por tener el placer de volverte a ver.
De poder vivir un segundo más junto a ti.
De las que no podrá respirar con la idea de un mundo sin ti.
De las que amará tanto sin importar cuanto.
Que cuando me decida,
probablemente sea de las que sufra más.
De las que quieren llenarse sin limites, y rebosar.
Seria ese tipo de persona.
De las que no lo entregará tan fácilmente.
De las que no te mirará por lo que eres, ni quien eres, o lo que tienes,
Sino de lo que me hagas sentir cuando vea tu mirada.
Que aunque sea cursilería,
creo firmemente que el alma no esta en el color o en su forma,
sino en como miras al otro.
En como observo que ves el mundo.
Cuales son tus sueños y que los hace brillar.
Que llevas cargando en ellos cuando hables del dolor.
Que es lo que tanto deseas cuando me muestras tu corazón.
Seria ese tipo de persona.
De las cuales te entregaría todo sin condición.
Y aunque creo que debería cambiar para no perder la dignidad,
creo que en el amor no existe moralidad,
ni en ella cabe la sociedad.
No hay parámetros en los que se puedan andar.
Sería ese tipo de persona.
La que puede guardar tanto amor por alguien aún cuando la debe abandonar.
Que no se olvida que a veces es mejor amar a la distancia,
para no sufrir tanta ignorancia.
Para no ser lastimada por palabras que no tiene porque soportar,
o culpas que no tiene porque cargar.
Que podrá amar al otro en soledad.
Porque sabe que el amor es eterno,
y que aprendes a quererlo sin tenerlo.
Que la necesidad desaparece cuando entiendes que puedes enviar amor
desde donde sea que te encuentres.
Y que tarde o temprano, en otra vida lo volverá a encontrar.
Sería ese tipo de persona.
La que va a ser tan feliz tan sólo por tener el placer de volverte a ver.
De poder vivir un segundo más junto a ti.
De las que no podrá respirar con la idea de un mundo sin ti.
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