"Haz un instante inolvidable digno de ser insoportable."

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jueves, 9 de julio de 2015

Tienes razón.

Hoy te concedo tener la razón.
En todo lo que decías y pensabas de mi.
Hoy me rindo ante todo lo que crees que es.

Hoy me veré a través de tus ojos.
Y repetiré en mi cabeza todo lo que alguna vez dijiste que era.

Asentiré y dejaré que tengas la verdad.
Porque probablemente así sea.

"No tienes nada claro."
"Eres un desastre."
"Deja de mentir"
"Eres obsesiva."
"Cínica."
"Inestable."
"No sabes lo que quieres."
"No sirves para tener una relación."
"No eres una persona de confiar."
"No te quiero así."
"No te lo mereces." 
"Ojala alguien te aguante como eres."

Puede que hayas visto directamente sobre mi oscuridad y 
seas capaz de sacarla a la luz frente a mis ojos, 
puedes ver mis defectos, y encararme. 
Pero aun si tienes toda la razón, es cruel oírlas de la persona que quieres.
Aun si son ciertos todos mis defectos en tu boca,
Es difícil escucharlas de ti.

Lo mas irónico, es que resuenan en mi cabeza con tanta fuerza.
Probablemente todos los días. Junto con las buenas.
Me doy cuenta que siempre has tenido la razón.
Que es verdad. Todo lo que piensas es cierto.

Y es enfermo seguir así, queriendo a alguien que es capaz de llevarte al infierno luego de darte el cielo.
Es difícil darse cuenta que nunca quisiste ser el que me quisiera con todos mis defectos,
Cuando yo pude querer los tuyos.
Nunca quisiste ser el que se la jugara por mi.
Porque eso no era para ti.

Es tan cruel, frío y despiadado querer en soledad lo equivocado.
Y esperar por algo que nunca pasara.
Es enfermo seguir así, aun dándote la razón.

Y quisiera salir de esto, pero no sé como.
Cuanto lo he intentado.
Cuanto intento todos los días dejarte atrás.
Quererme mas y creer en mi. 

Es difícil, aunque caigo de nuevo, lo intento otra vez. 
Infinitas veces.

miércoles, 24 de junio de 2015

Cree en que puede pasar.

No sé si el verdadero amor existe,
Aquel predestinado
Que te eleva por sobre todo lo que quieres y quisiste,
Te hace ser una mejor persona,
Te inunda de esperanza y te aferra a vivir aun mas intensamente.

No sé si las miradas anclan a dos personas a estar juntas
Que pertenezcan a un mundo alterno y distinto cuando se miran
Dejando todo detrás.
Los esconde y los junta para ser por un segundo eternos.

No sé si cuando se tocan
Se arrastran como la arena con el mar
Con fuerza y sin remedio,
Como si fueran hechos para formar solo un cuerpo
Los empuja a juntarse, a tocarse
A no soportar dos centímetros separados,
Que los asfixia.

No sé si es real que cuando dos personas ríen,
Cantan la misma canción aun sin saberlo, aun sin creerlo, ni escucharlo
Cantan.
Y que son los únicos que pueden crear la perfecta armonía en el que se entienden.

No sé si por gritarse son capaces de romper cada ladrillo, cada muralla que intentan construir para alejarse.
Pero finalmente los hace mas fuertes,
Los entrega, los sucumbe
A confiar en ellos mismos, en lo que son y forman juntos.

No sé si la distancia entre dos personas es tan insoportable,
Tan difícil y mortífera que no se puede llevar sobre el cuerpo,
Que no importan las razones,
Ni lo correcto
Los atrae a volver a estar juntos
Sin importar el tiempo ni el aprendizaje,
Es tanta la necesidad que no pueden darse la espalda.

No sé si la lucha que deben librar para estar juntos es realmente reciproca,
Donde se vislumbra el valor que se tienen por el otro,
Los alza en dos héroes que luchan por amor,
Los hace fuertes y crecen para seguir adelante.

No sé si todo esto es cierto, si existe o es solo un invento.
Pero que grandioso sería poder toparse aunque sea por un fragmento de la vida su existencia.
Aun cuando sea a medias, un poco y casi sin sentido, o sin el final que se desea.
Sería increíble hasta mentirse y creer que lo tuviste o lo tendrás.

No importa como, por qué y cuando, no hay respuestas reales
Que confirmen que es cierto,
No hay rumbo perfecto para este cuento,
No hay descanso para el camino que debe tomarse,
Pero si guardas un poco de esperanza, si crees un instante,
Entonces deja que te inunde de luz los recónditos lugares de tu alma
En los que la oscuridad suele habitar.
Y cree, cree en que te puede pasar. 

domingo, 7 de junio de 2015

Masoquismo queda para rato.

Me mire en el espejo, y lo primero que pensé fue:
Que dirías si me tuvieras en frente? 
Me encontrarías distinta?
Te gustaría al verme?
Anhelarías mi rostro, como yo anhelo ver el tuyo?

Y si me miras, confirmarías todo lo que siempre pensaste de mi,
O lo encontrarías aun mejor?

Son preguntas absurdas, dignas del teatro.
Pero yo aun no lo puedo evitar, es mi culpa que aun siga estancada en un recuerdo,
Que mientras mas pasa el tiempo, mas irreal se vuelve,
Mas lejano se encuentra, 
Y mis sentimientos se van apagando,
Se marchitan y se secan,
Nada logra que se mantengan vivos,
Ni tus fotos, ni escuchar tu nombre, ni hablar de ti.

A veces, temo estar deteriorandome junto con ellos.
Porque nada romántico lo enciende. 
Solo las fantasías, las ilusiones, las mentiras que le cuento,
Pero nada real le atrae.
Todo lo descarta, se aleja, se esconde, se reprime, y huye lo mas lejos posible.

Temo estar sentenciada bajo un recuerdo que el tiempo lo vuelve inútil,
Y falso. 

Se que es mi culpa, soy yo la que se ha anclado a vivir así.
Pero es difícil, es difícil huir de ti.
A veces pienso que pasaría si te viera?
Se me detendría el corazón, me temblarían las piernas?
Y entonces, recuerdo que ya lo he hecho,
Y que el corazón sí se me detuvo un segundo,
Para luego bombear con rabia, con ira, con desprecio, y despecho.
Que he oído tu nombre y solo aparece algo amargo,
Que nada bueno sale al vernos.

Pero entonces por qué sigo estática?
Por qué no puedo moverme, no puedo dejar de extrañarte, 
De que seas mi pensamiento por donde vaya y donde voy.
Por qué aun me entristece el alma pensar en ti cuando me encuentro sola?
Aún sigo pensando en que todo pudo haber sido mejor,
Sigo insistiendo en lo imposible que seria si todo hubiese sido distinto.
Pero no lo es, ni lo será. Lo sé. 
Pero quisiera, y ese es mi problema. Quisiera. 

Soy yo la que quiere. Y con querer no basta cuando se trata de dos.
Ya lo aprendí de sobra.

Supongo que me doy cuenta ahora que el tiempo ya ha pasado,
Que he seguido y que nosotros hemos quedado atrás.
Que cada día, y cada segundo que pasa, estás más lejos. 
Más y más lejos.
No hay forma de volver atrás, nunca más. 
Aunque quisiera, el tiempo ya ha actuado sobre nosotros, sobre lo que eramos.
Las oportunidades fueron muchas.
Ya no queda nada, ese es el problema.
No hay nada que seguir haciendo por algo que no resulto.
Que funciono a veces, pero no del todo.

Por qué quiero seguir anclada a algo que fallo? 
Que es distinto a mi.
Por qué sigo queriéndolo? 

Soy una enferma masoquista.
Ese es mi problema. Todo ha sido mi culpa.
Las oportunidades que busque a tu puerta,
El seguir pegada a lo que fue.
Y la eternidad de lo falso que me invente y sigo inventando.

Masoquismo queda para rato, parece. 

Página en Blanco

No se puede detener el tiempo,
No puedes evitar que las cosas pasen,
Que cambies
Y que tus sentimientos vayan quedándose atrás.
Que solo terminen siendo parte de recuerdos.
De la nostalgia de haberlo vivido. 

El aferrarse a un recuerdo se vuelve imposible,
La intensidad de lo que fue se va apagando,
Se convierte en algo lejano y extraño.
La soledad inunda a los recuerdos,
Y se hace inmensa, borrando toda noción de lo que fue.
En su lugar te va transformando en una pagina que vuelve a estar en blanco.


martes, 2 de junio de 2015

A dos pasos.

Partir no es fácil.
Dejar de aferrarte a un sueño, a una idea de vida, es casi imposible dejar de ir.
Pero lo haces, aún a pesar de que hay valientes o erróneas posibilidades de seguir insistiendo.
De retroceder y volver a encontrar el camino que habías dejado. 
Puede que no hayas avanzado ni dos pasos y ya te has quedado a medio camino, pensando.
Preguntándote, qué me hizo querer partir en primer lugar?
Y si son razones válidas, si hay alguna forma de comprender el por qué.
Saber, si realmente has huido o avanzado?

Pasa un tiempo eterno sobre ti, y sigues detenido. 
No has avanzado ni dos pasos y estás congelado. 
Porque sigues buscando respuestas que no estén distorsionadas por otros 
Que nunca caminaron por donde tú has andado,
Que no conocen el lugar en el que tanto tiempo tú has residido, y amado.
Respuestas que el tiempo no haya tocado,
que tus ojos puedan ver como la primera vez y no por como son ahora.

Has dado la vuelta a dos pasos del camino y estas quieto.
Las personas, las cosas pasan al frente tuyo y no te inmutas.
Pestañeas, pero no logras observar más allá de donde te has quedado.
Pregonas de que ya estás bien lejos, te convences que todo ha quedado atrás,
Pero sabes que no es cierto, sigues ahí aún cuando todo lo demás cambia.
Quisieras, anhelas ir con los demás, intentas cada día moverte un poco más,
Aún sin ser zancadas y solo centímetros, lo intentas.

Es difícil partir.
Es doloroso dejar ir un sueño, una vida, un amor, una persona.
Que solían ser la imagen de todo lo que deseabas.
Pero lo haces, lo haces porque tus deseos eran más ilusiones que verdad.
Porque el camino era intransitable,
Porque no había reparación alguna que lograra un solo habitante.
La soledad de esperar un sueño era abismante,
Seguir engañándose era de tontos.

Y aún así, conociendo al revés y al derecho las respuestas,
Estás congelado a medio camino.
Porque esperas a que te encuentren.
Piensas que si deambulas muy lejos no te encontrará.
Y quieres que sepa que has estado ahí todo el tiempo.
A dos pasos de donde te habías ido.
Esperando a que llegara.

Porque aunque ya partiste, tus deseos no lo han hecho,
Tus sueños no han cambiado.
Y es de tontos, seguir engañándose.
Pero aún lejos, tú sigues creyendo lo imposible.

Porque es menos absurdo creer en lo imposible cuando no lo tienes cerca.
Es difícil creerlo cuando lo tienes y ves que no es real.
Por eso te quedas a medio camino. Porque es el lugar perfecto para detenerse,
Para esperar y seguir soñando lo imposible.





jueves, 7 de mayo de 2015

Mi sueño.

Tengo un sueño.
Siempre suele ser el mismo.
Y estas siempre en él.
Aveces creo que no logro reconocerte.
Y entonces, esta esa expresión que no puedo olvidar.
Y me doy cuenta que mi corazón te quiere desesperadamente.
Que desea ser abrazado por tu calor, tus brazos y tu amor.

Tengo un sueño.
Siempre es el mismo.
Me encuentro en ellos esperándote, esperando oír lo que tanto anhelo.
Una palabra, eso es todo lo que necesito.
Y volvería sin remedio, sin razón.
Así de fuerte. 
Que por más que luche, por más que corra y encierre a mi corazón,
Éste se desatara sin compasión. 
Y lo seguiré, sin control.

Tengo un sueño.
Se repite una y otra vez.
Me ancla a no querer seguir viviendo, para poder seguir soñando.
Me obliga a quedarme entre sabanas para poder estar junto a ti.
Rasga a mi corazón desde lo mas profundo,
Me asfixia por la distancia y que no hay como llenarlo.
Tanto dolor aun no es capaz de convencerme para dejarte ir.
Tantas lagrimas por tantos años, no ahogan el deseo de quererte.
Es cruel, seguir así. 
Viviendo de sueños.

Uno eterno.
En el que vuelvo a intentarlo, si me dejas. Si me buscas.
Si me encuentras. Si te veo otra vez como la primera vez.
Donde sueño, sueño repararnos. 
Donde es posible partir de cero.
Donde nos encuentro puros una vez mas. 
Ese es mi sueño. 

viernes, 20 de febrero de 2015

Apreciemos más.

"¿Qué son los hombres comparados con las rocas y las montañas?"
- Orgullo y Prejuicio -

Porque ¿qué somos?,
quiénes creemos ser ante tanta magnificencia que es la naturaleza misma. 
Que incluso aunque formamos parte de ella, y de que nuestra biología sea igual de sorprendente.
Nos creemos con el derecho, con el permiso de tomar decisiones y atribuciones a causa de nuestra racionalidad -superior-.

Por lo que preferiría decir:
¿Qué son los egos, las convenciones sociales, los prejuicios, los orgullos comparados con las rocas y las montañas?
Qué tipo de personas estamos tratando de ser, de probar al resto
Cuando tenemos rocas y montañas.

Nos preocupamos tanto todo el tiempo de no perder, de no fallar.
Intentamos tan duro no caer una próxima vez.
Que todo funcione perfecto, y alcancemos el ideal que cada uno imagina.  
Nos avasallamos los unos a los otros, en cada oportunidad y momento.
Ya no tenemos seguridad para afrontar las cosas de forma gracil,
y nos escondemos tras celulares, tras rutinas, lo moralmente correcto,
y nos llenamos la boca de ética.

Cuando sin darnos cuenta pasamos de largo y pisoteamos la vida misma.
La ignoramos, la humillamos, la transformamos,
pero nunca, nunca somos capaces de hacerle justicia. De honrarla.
De admirarla aunque sea por un momento.
De agradecerle la simple existencia de estar junto a nosotros codo a codo en este mismo universo, o planeta.
Qué tan difícil es mirar más allá de nosotros mismos, nuestras individualidades?
Dejar de vernos las narices, para lograr vivir, y beber todo lo que la vida nos ofrece.
Tenemos tanto y seguimos llenándonos los bolsillos para evitarnos sufrimientos, problemas, dificultades
¡Como si eso pudiera realmente ser verdad! 
Nos acolchamos la caída, pero seguimos sintiendo el suelo igual de duro cuando caemos.
Sin importar lo que hagamos, y cuanto nos esforzamos.
No podemos simplemente afrontar que no poseeremos jamás el control sobre las personas, la naturaleza, las situaciones ni la vida misma. 
Porque seguirá arrojándote piedras en el camino. Incesante. 
Por lo que disfrutemos esas risas, esas lágrimas.
La locura, el pánico, seamos quien necesitemos ser en el momento
para luego lograr juntar nuestros pedacitos de a poco, y volver afrontar lo que sea que tenga que venir.
Pero no paremos. 
No nos rindamos.
No nos amarguemos, porque no se trata de ser fatalista. 
Sino de apreciar lo que brilla por sobre lo oscuro. Y elegirlo cuando lo necesitemos. 
No digo que estemos siempre felices. Ni siempre tristes.
Pero dejemos de intentarlo tanto. De intentar tanto que todo sea perfecto, porque perdemos minutos, lugares, personas, por no lograr apreciar lo que ya nos ha sido otorgado. 
Nos juzgamos, nos apresuramos y no nos damos el tiempo, la paciencia para comprendernos, para darnos el espacio de simplemente sentir y ser en el momento. 
Y, siempre con la convicción que luego será otro día para volver a comenzar. 

Eso es lo que quiero destacar. 
Podemos volver a levantarnos. 
Permitámonos ser con total libertad por sobre lo que tengan otros que pensar, o juzgar. Dediquémonos el tiempo y la paciencia de aceptar lo que la vida nos ha dado. Pero no dejemos de tener fe.
Que los miedos no permitan que destruyamos al otro por simple competencia, por avaricia, por envidia. Seamos mejores. 
Aunque cueste. Intentemoslo. Hagamos la diferencia, aunque luego seamos decepcionados, humillados y defraudados. 
Ya aprenderemos, cuando tengamos que hacerlo.
Dejemos de escondernos tras celulares, y en nuestras casas. 
Miremos a los otros, a quien camina a nuestro lado en la calle. 
Dejemos de ignorar que hay quienes viven tambien con nosotros, aunque sean distintos y de miedo, reconozcamos que hay más vida que la nuestra. 
Miremos más los arboles, las flores y el cielo. 
Y respiremos, apreciemos las otras vidas, que por silenciosas que sean, no significa que no estén llenas de vida y luz. Al igual que sus defectos, como todo lo demás. 

No esperemos tanto. Vivamos más. 

Porque el día en que más nos escondamos en nosotros mismos, ese será el día en que nos perderemos. Y nos marchitaremos. Nos mataremos lentamente con indiferencia, crueldad y frialdad. Y no nos quedará mas que orgullos, egos, y bolsillos llenos. Moriremos sin llevarnos nada mas que nosotros mismos, ni siquiera un ultimo recuerdo o rostro o momento de dicha para visualizar en nuestros últimos segundos de vida.  Seremos menos que polvo, y ya no habrá tiempo para arrepentirse, por lo que comencemos ahora. Hoy es el día!