Me da pena ver cosas tan llenas de prejuicios,
con comentarios tan básicos y llenos de odio.
Probablemente no entiendo ni he estado en el rincón más oscuro y maldito de éste mundo
donde la miseria, las enfermedades y la muerte abundan de forma infinita...
Pero no por eso tengo que maldecir a los infelices que nos han puesto en donde estamos
y donde ellos están.
Es una mierda de mundo que no tiene sentido alguno.
Y Dios definitivamente no tiene poder ni decisión sobre nada.
La bondad y la maldad no están tan aplaudidas o maldecidas lo suficiente para merecer nada en absoluto.
Pero pareciera que marginarnos y clasificarnos culpándonos unos a otros
es como la fórmula perfecta para intentar llenar las incoherencias de como el primer ladrillo fue puesto sobre un montón de mentiras con las que intentamos sobrevivir día a día.
Donde aún queda más para seguir sorprendiéndose.
Pero dentro de los rincones más oscuros y los cielos más bastos.
He decidido intentar comprender por qué estamos acá y ellos allá.
Pudimos haber nacido con ellos o en algún otro lugar.
Y no fue así.
En cambio, estamos aquí.
Con esta vida.
Entonces, no creo en que tenga que librar batallas contra alguien. O contra unos pocos.
Creo que la batalla es mía, aquí mismo, conmigo, dentro de mí.
Porque ésta conciencia no es absolutamente de nadie más que mía.
Pero no por eso me conformaré con menos.
Creo en que las personas se pueden unir y pelear
sin necesidad de llenarse la boca y mancharse las manos de odio, escupiendo instintos retrógrados.
Los dolores o alegrías espero que no sean medidas según en qué tipo de vida estemos,
para así proporcionar si ellas son merecidas o justificadas.
Creo en que la justicia no existe aquí.
Pero existe dentro de cada uno,
sin importar en qué murallas se encuentre y presuma,
sin importar dónde viva o cómo, o en qué prendas se encuentra.
Que a cada uno le toco todo distinto: Rostros, cuerpos, virtudes, defectos, alegrías, miserias, riqueza, y penas.
Pero creo en que si no nos damos el tiempo de conocer y descubrir sin prejuicios,
entonces la ignorancia te pertenece.
Y el error está en ti.
Que al final de todo, no somos más que personas con el poder de crear y destruir según nuestras propias decisiones.
Nuestra propia voluntad.
Entonces no encerremos a un grupo como si fuese el culpable de todo lo acontecido.
La miseria no se creo por ellos, sino porque existe junto e igual con su pareja la riqueza.
Y no lo justifico, no lo aplaudo, pero abrazo su existencia, como abrazo la mía propia.
Que no es perfecta.
viernes, 14 de abril de 2017
jueves, 2 de marzo de 2017
La redención de la destrucción.
Sentados a cientos de kilómetros,
de forma inútil, impotente y absurda
veíamos frente a nuestras pantallas, sin aire y sin esperanza,
una tras otra noticia
de como se consumían a cenizas
cada vida que osaba existir ante metros de llamas,
que hasta el cielo marchitaban.
Pasmados, no lográbamos encontrar justicia
ni en las conspiraciones que se rumoreaban.
Porque ni acertadas aplacaban tanta rabia y angustia
por cada vida que a su paso aniquilaba.
Ni a su mejor amigo la pira distinguía,
porque bajo su crueldad el mismo infierno traía.
No había poesía para tanta miseria reunida,
más que en la belleza de ver tanta ayuda,
y voluntades unidas,
donde el sudor corría por cada persona
que agua en sus manos cargaba.
Una amabilidad del interior
que transformaba en fuerza cada célula del cuerpo,
moviéndolo frenético contra los escombros,
las distancias, las alturas y el calor aterrador.
Ni reconocía a su peor enemigo,
porque estaba aferrado a la salvación.
Al heroico gesto de brindar amor
a cada vida quebrantada tras la destrucción.
No tenían ánimos de nada más que una pronta solución
a todos aquellos que el fuego, su mundo les arrebató.
Contemplarlos, enceguecía hasta el más despiadado.
Porque brillaban tanto como antorchas nacidas de un tifón.
Arrasando eran feroces con sus almas al son de su pasión.
Ni agradecerles toda una vida hubiese bastado
para todo lo que entregaron
con el único interés de aliviar algún corazón.
Es extraordinario como tanto terror
creó a su vez, los bríos de su propia redención.
de forma inútil, impotente y absurda
veíamos frente a nuestras pantallas, sin aire y sin esperanza,
una tras otra noticia
de como se consumían a cenizas
cada vida que osaba existir ante metros de llamas,
que hasta el cielo marchitaban.
Pasmados, no lográbamos encontrar justicia
ni en las conspiraciones que se rumoreaban.
Porque ni acertadas aplacaban tanta rabia y angustia
por cada vida que a su paso aniquilaba.
Ni a su mejor amigo la pira distinguía,
porque bajo su crueldad el mismo infierno traía.
No había poesía para tanta miseria reunida,
más que en la belleza de ver tanta ayuda,
y voluntades unidas,
donde el sudor corría por cada persona
que agua en sus manos cargaba.
Una amabilidad del interior
que transformaba en fuerza cada célula del cuerpo,
moviéndolo frenético contra los escombros,
las distancias, las alturas y el calor aterrador.
Ni reconocía a su peor enemigo,
porque estaba aferrado a la salvación.
Al heroico gesto de brindar amor
a cada vida quebrantada tras la destrucción.
No tenían ánimos de nada más que una pronta solución
a todos aquellos que el fuego, su mundo les arrebató.
Contemplarlos, enceguecía hasta el más despiadado.
Porque brillaban tanto como antorchas nacidas de un tifón.
Arrasando eran feroces con sus almas al son de su pasión.
Ni agradecerles toda una vida hubiese bastado
para todo lo que entregaron
con el único interés de aliviar algún corazón.
Es extraordinario como tanto terror
creó a su vez, los bríos de su propia redención.
jueves, 16 de febrero de 2017
Son cicatrices de amor.
Son espejismos de los recuerdos.
Son huellas mentales
impregnadas en cada reacción.
Son reflejos innatos
aferrados a mí ser.
Son costumbres que no puedo sacudir.
Dolores,
de los que no puedo huir.
Son sombras de todo lo que fue
y nunca volverá a ser.
Son mentiras de mí corazón,
que se traiciona con cuentos de amor.
Son las cicatrices
que calaron en quien soy.
Me siguen como dibujos sobre la piel,
al igual que pesadillas de dolor,
de anhelo y estupidez.
No hay cómo desenterrar lo que creció
a su propio ritmo y obstinación.
Entonces,
permitiré sus relatos,
abrazaré su intención,
pero no caeré en el vicio que me cambió.
No volveré a pisar los mismos caminos
en los que tantas veces abandoné mis sueños
y mi voz,
Perdiéndome a mí misma por amor.
dejé a mi corazón enfermo
de ceguera e idiotez.
Ya no hay cómo recuperar el coraje que olvidó,
porque se ha llenado de miedos,
y de confusión.
Hoy sólo vive de lo que tanto aborreció:
del orgullo
y de la cobardía
de su primer amor.
Son huellas mentales
impregnadas en cada reacción.
Son reflejos innatos
aferrados a mí ser.
Son costumbres que no puedo sacudir.
Dolores,
de los que no puedo huir.
Son sombras de todo lo que fue
y nunca volverá a ser.
Son mentiras de mí corazón,
que se traiciona con cuentos de amor.
Son las cicatrices
que calaron en quien soy.
Me siguen como dibujos sobre la piel,
al igual que pesadillas de dolor,
de anhelo y estupidez.
No hay cómo desenterrar lo que creció
a su propio ritmo y obstinación.
Entonces,
permitiré sus relatos,
abrazaré su intención,
pero no caeré en el vicio que me cambió.
No volveré a pisar los mismos caminos
en los que tantas veces abandoné mis sueños
y mi voz,
Perdiéndome a mí misma por amor.
dejé a mi corazón enfermo
de ceguera e idiotez.
Ya no hay cómo recuperar el coraje que olvidó,
porque se ha llenado de miedos,
y de confusión.
Hoy sólo vive de lo que tanto aborreció:
del orgullo
y de la cobardía
de su primer amor.
lunes, 2 de enero de 2017
La fantasía ilusoria de pertenecernos.
¿Por qué estás sujeto tras cada pensamiento,
cada palabra, y en cada persona o lugar?
¿Qué engaños juega mi mente
en los que te pone en cada experiencia que tengo,
y en cada nuevo paso que doy?
Dándome la tortura ilusoria de creer que mientras más avanzo,
más cerca estoy de ti.
Como si alguna energía magnética estuviese sobre nosotros,
en los que no hubiese mejor final que unirnos.
¿Qué fantasía ridícula logra que me sienta así?
Como si estuviese unida a ti, aún sin jamás haberlo estado.
Una inexplicable luz se cierna sobre mí llevando tu nombre.
Una especie de voz en mi cabeza que te busca.
Y te recuerda como una loca maniática que nunca olvidó cada segundo junto a ti.
Aunque en su momento nunca parecieron tan importantes,
hoy parece que juegan un papel mucho mayor de lo que creí.
No logro liberarme de ti.
No consigo dejarte ir.
Te pido en oraciones que jamás concebí.
Entiendo que no puedo retroceder ni recuperar los momentos correctos.
No puedo pasar por sobretodo lo que estás viviendo.
Y aunque mi corazón esté más alborotado de lo acostumbrado,
lo calmaré con entendimientos para que en silencio acepte lo necesario.
Que cada uno siga con sus propios caminos.
Aunque quisiera volcarte sobre el mío, y jamás haberte detenido.
Haberte abierto las puertas por completo, en vez de haber salido corriendo
temerosa de todo lo que pudiste haber sido.
Y puede que solo esté divagando con mis propias mentiras,
que crean un sentimiento que no es cierto,
sólo para refugiarme de lo que desconozco,
para no afrontar lo que aún no descubro sobre un futuro incierto.
Entonces, se aferra a lo que fue dejado a medio camino,
solo porque parece jamás haber concluido.
cada palabra, y en cada persona o lugar?
¿Qué engaños juega mi mente
en los que te pone en cada experiencia que tengo,
y en cada nuevo paso que doy?
Dándome la tortura ilusoria de creer que mientras más avanzo,
más cerca estoy de ti.
Como si alguna energía magnética estuviese sobre nosotros,
en los que no hubiese mejor final que unirnos.
¿Qué fantasía ridícula logra que me sienta así?
Como si estuviese unida a ti, aún sin jamás haberlo estado.
Una inexplicable luz se cierna sobre mí llevando tu nombre.
Una especie de voz en mi cabeza que te busca.
Y te recuerda como una loca maniática que nunca olvidó cada segundo junto a ti.
Aunque en su momento nunca parecieron tan importantes,
hoy parece que juegan un papel mucho mayor de lo que creí.
No logro liberarme de ti.
No consigo dejarte ir.
Te pido en oraciones que jamás concebí.
Entiendo que no puedo retroceder ni recuperar los momentos correctos.
No puedo pasar por sobretodo lo que estás viviendo.
Y aunque mi corazón esté más alborotado de lo acostumbrado,
lo calmaré con entendimientos para que en silencio acepte lo necesario.
Que cada uno siga con sus propios caminos.
Aunque quisiera volcarte sobre el mío, y jamás haberte detenido.
Haberte abierto las puertas por completo, en vez de haber salido corriendo
temerosa de todo lo que pudiste haber sido.
Y puede que solo esté divagando con mis propias mentiras,
que crean un sentimiento que no es cierto,
sólo para refugiarme de lo que desconozco,
para no afrontar lo que aún no descubro sobre un futuro incierto.
Entonces, se aferra a lo que fue dejado a medio camino,
solo porque parece jamás haber concluido.
lunes, 26 de diciembre de 2016
miércoles, 21 de diciembre de 2016
Tu fantasma en mí.
Puede que sean deseos pequeños
que cuando camino me siguen como si fuesen sombras,
están detrás de cada pensamiento que tengo,
y entre más abro las puertas de mi corazón,
más te encuentro junto al pomo
Sujetándote fuerte a ellas.
Que te abrazan reconociéndote como el dueño de su morada.
Mientras más dejo entrar el aire por sus ventanas,
más te asomas sin control por cada palabra de mis labios.
Es como un disco rallado del que hasta yo me he cansado,
Una canción que no canto más en voz alta
pero que se repite en mi cabeza cada día que pasa.
He aprendido a vivir con tu fantasma
acechándome por donde vaya.
No protesta, no remueve los cimientos de esta casa,
Pero permanece ahí, habitando. Sin hacer ruido.
Camina por los pasillos como el alma prisionera
abandonada y vagabunda.
Arrastra los pies, pero no se inmuta, no grita, no ruega.
¿Por qué sigues ahí,
luego de todo el daño,
todo el dolor, todo lo profundo que pudiste tallar en mi?
¿Por que se vuelve aún cálido,
y agreste al escuchar tu nombre?
Si yo no soy parte de ti.
No estoy adherida como tú estás en mí.
Sólo dejé leves impresiones en tu memoria
que solo permanecen en fotografías y palabras que jamás quisiste conservar.
No soy el dolor que te aqueja,
ni la calidez que la nostalgia entrega.
Soy solo el polvo, las cenizas de todo lo que construí.
¡Qué doloroso ha sido amar así!
Sabiendo que soy un espejismo,
Que no habita en recuerdos ni sueños.
Que no existe en tu corazón.
Qué doloroso no haber sido la devoción de tu alma.
Como tu eres de la mía.
Que me hayas olvidado hasta convertirme en una desconocida.
Probablemente sea mi culpa,
que nunca mostré quien era
E hice de mí una mentira.
Ya no hay como aferrarse a lo que nunca existió,
más que en actos y esfuerzos de intentar ser todo lo que querías.
¡Que absurdo haberse moldeado para permanecer a tu lado!
¿Por qué mi alma te adoró tanto?
¿Por qué sigues impregnado en lo que hago, pienso,
y por donde voy?
¿Qué es ésta manía de creer que te conozco como si fueras la palma de mi mano?
Que conozco lo que sientes, lo que piensas,
incluso entre tanta distancia.
¿Es éste mi castigo?
Ser devota a ti
Hundirme en tu vida esperando entre sombras a que algún día,
regreses a despedirte.
Que nos miremos como en mis sueños
en el que sólo te pertenezco y tú me perteneces.
¿Cuándo podrás dejar toda esa rabia y simplemente perdonar?
Para que al fin,
dejes de ser el fantasma que me tortura sin piedad.
que cuando camino me siguen como si fuesen sombras,
están detrás de cada pensamiento que tengo,
y entre más abro las puertas de mi corazón,
más te encuentro junto al pomo
Sujetándote fuerte a ellas.
Que te abrazan reconociéndote como el dueño de su morada.
Mientras más dejo entrar el aire por sus ventanas,
más te asomas sin control por cada palabra de mis labios.
Es como un disco rallado del que hasta yo me he cansado,
Una canción que no canto más en voz alta
pero que se repite en mi cabeza cada día que pasa.
He aprendido a vivir con tu fantasma
acechándome por donde vaya.
No protesta, no remueve los cimientos de esta casa,
Pero permanece ahí, habitando. Sin hacer ruido.
Camina por los pasillos como el alma prisionera
abandonada y vagabunda.
Arrastra los pies, pero no se inmuta, no grita, no ruega.
¿Por qué sigues ahí,
luego de todo el daño,
todo el dolor, todo lo profundo que pudiste tallar en mi?
¿Por que se vuelve aún cálido,
y agreste al escuchar tu nombre?
Si yo no soy parte de ti.
No estoy adherida como tú estás en mí.
Sólo dejé leves impresiones en tu memoria
que solo permanecen en fotografías y palabras que jamás quisiste conservar.
No soy el dolor que te aqueja,
ni la calidez que la nostalgia entrega.
Soy solo el polvo, las cenizas de todo lo que construí.
¡Qué doloroso ha sido amar así!
Sabiendo que soy un espejismo,
Que no habita en recuerdos ni sueños.
Que no existe en tu corazón.
Qué doloroso no haber sido la devoción de tu alma.
Como tu eres de la mía.
Que me hayas olvidado hasta convertirme en una desconocida.
Probablemente sea mi culpa,
que nunca mostré quien era
E hice de mí una mentira.
Ya no hay como aferrarse a lo que nunca existió,
más que en actos y esfuerzos de intentar ser todo lo que querías.
¡Que absurdo haberse moldeado para permanecer a tu lado!
¿Por qué mi alma te adoró tanto?
¿Por qué sigues impregnado en lo que hago, pienso,
y por donde voy?
¿Qué es ésta manía de creer que te conozco como si fueras la palma de mi mano?
Que conozco lo que sientes, lo que piensas,
incluso entre tanta distancia.
¿Es éste mi castigo?
Ser devota a ti
Hundirme en tu vida esperando entre sombras a que algún día,
regreses a despedirte.
Que nos miremos como en mis sueños
en el que sólo te pertenezco y tú me perteneces.
¿Cuándo podrás dejar toda esa rabia y simplemente perdonar?
Para que al fin,
dejes de ser el fantasma que me tortura sin piedad.
sábado, 17 de diciembre de 2016
Tan obvia, y al parecer tuya.
¿Por qué no dejo de pensar en ti?
Aún entre tantos pensamientos,
vuelvo siempre a ti.
Como si fueses el inicio de todo,
y la única respuesta que busco.
Como si me hablaras desde el rincón más lejano,
me susurraras entre sueños,
me invocaras desde tus mas bajos instintos,
y tocaras los míos.
Con recuerdos que no se logran mancillar con nada en absoluto,
sin importar quién eres, cómo eres y lo que haces;
es como si te pudiese conservar indemne a todo los errores,
los dolores, y las debilidades.
Como si tu oscuridad fuese la mía.
Y reconociese tus demonios como si fuesen los míos.
Que aunque pudiésemos hundirnos de tanta oscuridad,
tanta tristeza, tantos complejos y dolores.
Aun así hay una fuerza que me arrastra a ti.
a cada instante que compartimos.
Como la perfecta sensación que no consigo olvidar.
Y entre cada rastro de pensamiento que tengo para ti,
solo te vuelvo a pedir.
Entre susurros, entre mis sueños y entre mis fantasías.
Que vuelvas.
Que vuelvas a mí, porque no tengo la fuerza de ir por ti.
De empezar vocablos de sucumbir tan obviamente a ti.
Aún entre tantos pensamientos,
vuelvo siempre a ti.
Como si fueses el inicio de todo,
y la única respuesta que busco.
Como si me hablaras desde el rincón más lejano,
me susurraras entre sueños,
me invocaras desde tus mas bajos instintos,
y tocaras los míos.
Con recuerdos que no se logran mancillar con nada en absoluto,
sin importar quién eres, cómo eres y lo que haces;
es como si te pudiese conservar indemne a todo los errores,
los dolores, y las debilidades.
Como si tu oscuridad fuese la mía.
Y reconociese tus demonios como si fuesen los míos.
Que aunque pudiésemos hundirnos de tanta oscuridad,
tanta tristeza, tantos complejos y dolores.
Aun así hay una fuerza que me arrastra a ti.
a cada instante que compartimos.
Como la perfecta sensación que no consigo olvidar.
Y entre cada rastro de pensamiento que tengo para ti,
solo te vuelvo a pedir.
Entre susurros, entre mis sueños y entre mis fantasías.
Que vuelvas.
Que vuelvas a mí, porque no tengo la fuerza de ir por ti.
De empezar vocablos de sucumbir tan obviamente a ti.
domingo, 20 de noviembre de 2016
Elizabethtown.
" Claire: ¿Quieres ser realmente grandioso? Entonces ten el coraje de fallar en grande y seguir adelante. Haz que se pregunten por qué sigues sonriendo."
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domingo, 13 de noviembre de 2016
Quisiera vivir libre.
Quisiera a veces
ir por la vida con el corazón abierto,
poder entregarme por entero sin pensar en futuros,
ni posibilidades, ni miedos.
Quisiera ir por todo.
Por quien fuera.
Por quien sintiera la mínima inclinación,
Quisiera ir.
Decirle todo lo que se atora en mis labios,
Sin atarme a nadie.
Sin creer en nada,
solo vivir el aquí y ahora.
Quisiera ser tan libre que no tenga que mirar nunca atrás.
Quisiera poder decir todo lo que pienso y en lo que creo,
sin pensar en lo ridículo que pueda oírse.
Quisiera ser menos tranquila, y mas atrevida.
quisiera dejar bullir todo lo que tengo atrapado entre mis costillas.
Y simplemente dejarlo ser.
Ser más impulsiva guiándome por lo que siento, y menos por lo que pienso
No frenarme ante nada, ante nadie.
Ni ante mi misma.
Quisiera tragarme todo lo que quisiera,
y dejarlo fluir hacia fuera y hacia dentro de mi.
No guardarme nada.
Dejar todo tan libre como yo quisiera ser.
Que nada pudiese atarme.
Quisiera ser simplemente yo en el momento.
Y no como debiera ser, ni como los demás piensan que debo ser.
Quiero encontrarme en el centro de mi,
y simplemente vivir.
Vivir.
Quiero vivir todo, a todos.
ir por la vida con el corazón abierto,
poder entregarme por entero sin pensar en futuros,
ni posibilidades, ni miedos.
Quisiera ir por todo.
Por quien fuera.
Por quien sintiera la mínima inclinación,
Quisiera ir.
Decirle todo lo que se atora en mis labios,
Sin atarme a nadie.
Sin creer en nada,
solo vivir el aquí y ahora.
Quisiera ser tan libre que no tenga que mirar nunca atrás.
Quisiera poder decir todo lo que pienso y en lo que creo,
sin pensar en lo ridículo que pueda oírse.
Quisiera ser menos tranquila, y mas atrevida.
quisiera dejar bullir todo lo que tengo atrapado entre mis costillas.
Y simplemente dejarlo ser.
Ser más impulsiva guiándome por lo que siento, y menos por lo que pienso
No frenarme ante nada, ante nadie.
Ni ante mi misma.
Quisiera tragarme todo lo que quisiera,
y dejarlo fluir hacia fuera y hacia dentro de mi.
No guardarme nada.
Dejar todo tan libre como yo quisiera ser.
Que nada pudiese atarme.
Quisiera ser simplemente yo en el momento.
Y no como debiera ser, ni como los demás piensan que debo ser.
Quiero encontrarme en el centro de mi,
y simplemente vivir.
Vivir.
Quiero vivir todo, a todos.
Hay tanto en la vida.
Hay ausencias que no se pueden describir,Se cargan en el alma,
se llevan en el corazón.
Hay anhelos que nunca cambian.Y arrepentimientos que siempre vuelven.
Se atan a tus espaldas,
y los llevas en el peso de tus pies.
Hay cosas que por más que los pidas,no llegan.
Y te acostumbras a continuar tu vida como si nada.
Como si nunca hubiese tocado el mismo fondo de tus deseos.
Son pérdidas de la vida.
Que solo pueden ser dejadas a medio camino,
donde allí jamas serán olvidadas.
Hay cariños que no se explican con palabras,y amores que dañan tanto como aman.
Son las vueltas del mundo sin sentido
que nos desordenan.
Crecemos bajo los mismos árboles,
que cortamos con el tiempo
para convertirlas en piezas de un juego.
Hay tanto de destrucción como de creación en el mundo.
Nos acostumbramos a sonreír y llorar.
A herirnos y a enmendarnos.
Cargamos el peso de sufrir más
que cualquier criatura sin habla, sin razón.
¡Qué suerte la de aquellos que ignoran
el castigo que ha sido razonar todo lo que vivimos!
Porque desconocen lo que es vivir de recuerdos,
de los que no puedes huir por más que corras.
Hay realidades a las que no puedes ser indiferente,y dolor ajeno que no puedes olvidar.
Se impregna en todo lo que eres,
te mueve y te paraliza.
Qué suerte la de aquellos que desconocen la impotencia,
de no ser todo lo que te gustaría ser.
De no tener todo lo que deseas.
Y de estar siempre hambriento de más.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Si te hubiese conocido primero.
Es curioso desear volver atrás
después de todo lo que he aprendido,
gracias a toda la historia que he tenido.
Pero las experiencias te hacen temeroso y crudo.
Y no es lo mismo ir con el corazón en la mano,
que escondido tras tantos muros.
Que olvidas el pasaje correcto para encontrarlo
de tantos laberintos construidos.
Encontrarte, fue encontrarme conmigo.
Me mostraste mis deseos más profundos.
Ocultos como tesoros ávidos de amor
Que pronunciaban tus mismos versos,
y eran tímidos bajo unos besos.
Al escucharte encontré mi sombra en tus ojos, luminoso,
por como podías repetir todo lo que pienso.
Que ya de tanto dolor pasado,
Lo sepulto y tapizo bajo coherencias de éste siglo.
Imagino que si te hubiese conocido primero
hubiese sido todo tan distinto.
Me habrías enseñado a quererme desde el principio,
que no tendría miedo alguno.
Y habríamos compartido un cariño distinto,
al que ahora temeroso no consigo.
No por falta de deseos,
pero está confundido de tantos ecos sin sentido,
que ya se ha acostumbrado a no seguir instinto alguno.
Imagino que podríamos haber ido tan lento,
como el tiempo lo hubiese querido,
y no tomaríamos nada con la velocidad
con que ahora todo avanza.
Habríamos conquistado cada laberinto,
memorizando cada centímetro a nuestro propio ritmo.
Pero el momento fue otro.
Y te conocí llena de miedos,
con maletas recién en mis brazos,
que no había ni desempacado.
cuando contigo me había topado.
El universo es curioso,
Pero sus razones habrá tenido.
Y aunque nunca lo haya dicho
Estoy agradecida de todo lo que me has entregado,
Porque ahora tengo menos miedos.y más deseos
de poder cargar mi corazón en mis manos.
Y aunque ahora eres tú quien parte con maletas en sus brazos.
Te despido con arrepentimientos de no haber podido descubrirte a tiempo,
y con deseos de que una próxima vez nos encontremos,
para que al fin algún paseo juntos demos.
después de todo lo que he aprendido,
gracias a toda la historia que he tenido.
Pero las experiencias te hacen temeroso y crudo.
Y no es lo mismo ir con el corazón en la mano,
que escondido tras tantos muros.
Que olvidas el pasaje correcto para encontrarlo
de tantos laberintos construidos.
Encontrarte, fue encontrarme conmigo.
Me mostraste mis deseos más profundos.
Ocultos como tesoros ávidos de amor
Que pronunciaban tus mismos versos,
y eran tímidos bajo unos besos.
Al escucharte encontré mi sombra en tus ojos, luminoso,
por como podías repetir todo lo que pienso.
Que ya de tanto dolor pasado,
Lo sepulto y tapizo bajo coherencias de éste siglo.
Imagino que si te hubiese conocido primero
hubiese sido todo tan distinto.
Me habrías enseñado a quererme desde el principio,
que no tendría miedo alguno.
Y habríamos compartido un cariño distinto,
al que ahora temeroso no consigo.
No por falta de deseos,
pero está confundido de tantos ecos sin sentido,
que ya se ha acostumbrado a no seguir instinto alguno.
Imagino que podríamos haber ido tan lento,
como el tiempo lo hubiese querido,
y no tomaríamos nada con la velocidad
con que ahora todo avanza.
Habríamos conquistado cada laberinto,
memorizando cada centímetro a nuestro propio ritmo.
Pero el momento fue otro.
Y te conocí llena de miedos,
con maletas recién en mis brazos,
que no había ni desempacado.
cuando contigo me había topado.
El universo es curioso,
Pero sus razones habrá tenido.
Y aunque nunca lo haya dicho
Estoy agradecida de todo lo que me has entregado,
Porque ahora tengo menos miedos.y más deseos
de poder cargar mi corazón en mis manos.
Y aunque ahora eres tú quien parte con maletas en sus brazos.
Te despido con arrepentimientos de no haber podido descubrirte a tiempo,
y con deseos de que una próxima vez nos encontremos,
para que al fin algún paseo juntos demos.
miércoles, 2 de noviembre de 2016
Un momento infinito.
Entiendo ahora que hubo un momento eterno entre nosotros
hubo un pequeño infinito creado sobre otro infinito
en el que seguimos juntos
y riendo por eternas imágenes en nuestros recuerdos.
Que tocamos el cielo aún sin seguir juntos.
Que la vida nos otorgó el regalo de amarnos por un tiempo.
De sufrir al querernos
De aprender del otro.
De distanciar nuestros cuerpos
y crecer por separado.
Porque la vida no es lineal ni nuestros tiempos eternos.
Entonces entiendo ahora,
que seré por siempre tuya,
y tu serás por siempre mío.
En aquel tiempo especifico,
en aquel año por siempre imperecedero.
Y nada puede borrar la realidad de los hechos.
De aún seguir amándonos en aquellos cuerpos,
en ese tiempo detenido.
En esa realidad paralela, tu y yo seguimos por siempre juntos.
hubo un pequeño infinito creado sobre otro infinito
en el que seguimos juntos
y riendo por eternas imágenes en nuestros recuerdos.
Que tocamos el cielo aún sin seguir juntos.
Que la vida nos otorgó el regalo de amarnos por un tiempo.
De sufrir al querernos
De aprender del otro.
De distanciar nuestros cuerpos
y crecer por separado.
Porque la vida no es lineal ni nuestros tiempos eternos.
Entonces entiendo ahora,
que seré por siempre tuya,
y tu serás por siempre mío.
En aquel tiempo especifico,
en aquel año por siempre imperecedero.
Y nada puede borrar la realidad de los hechos.
De aún seguir amándonos en aquellos cuerpos,
en ese tiempo detenido.
En esa realidad paralela, tu y yo seguimos por siempre juntos.
martes, 18 de octubre de 2016
¿hacia adónde fue?
Tantas cosas fueron dejadas a medio camino,
tantos sentimientos perdidos en un abismo.
Hubo tanto que se perdió
Y nunca fue encontrado.
Nadie recogió los pedazos que abandonamos en aquel espacio
donde creímos en lo que habíamos forjado.
El tiempo es el enemigo eterno
de todo lo que fuimos.
Es como la marea que arrastra todo lo que fue abandonado.
Y lo deja a la deriva de un destino que jamás será conocido.
Golpea con fuerza sobre las arenas,
y no hay como detenerla.
Continúa sin cesar, sin excusas.
Esperamos tanto, y esperanzamos más.
¿qué fue de todo lo que hubo?
De ello, solo queda la nostalgia de lo que nunca se obtuvo.
tantos sentimientos perdidos en un abismo.
Hubo tanto que se perdió
Y nunca fue encontrado.
Nadie recogió los pedazos que abandonamos en aquel espacio
donde creímos en lo que habíamos forjado.
El tiempo es el enemigo eterno
de todo lo que fuimos.
Es como la marea que arrastra todo lo que fue abandonado.
Y lo deja a la deriva de un destino que jamás será conocido.
Golpea con fuerza sobre las arenas,
y no hay como detenerla.
Continúa sin cesar, sin excusas.
Esperamos tanto, y esperanzamos más.
¿qué fue de todo lo que hubo?
De ello, solo queda la nostalgia de lo que nunca se obtuvo.
lunes, 25 de julio de 2016
Un sueño del comienzo.
Fue todo tan vivido,
que podría jurar que sentí el calor de tu cuerpo bajo la palma de mis manos.
que mi memoria recordaba a la perfección cada trazo de tu espalda,
que mis manos se movían frenéticas sobre todo tu cuerpo.
Podía sentir toda esa atracción innegable como la primera vez.
Donde no había como saciar esta conexión, si no te cubría por entero.
Si no te sentía a cada segundo como mi lugar favorito
en el que quería por siempre estar.
Fue tan placentero encontrarte,
que llego a ser doloroso despertar bajo tus recuerdos.
En donde ya no somos lo que éramos.
Ni nunca volveremos a serlo.
Ese amor permanece eterno en aquel tiempo,
en un espacio en mi corazón.
En las huellas que carga mi alma.
Y lo inolvidable que eres en mis sueños.
Fue tan real que podría jurar que en una dimensión alterna
nuestras conciencias se conectaron para estar juntos.
Y es iluso de mi parte seguir con cuentos,
pero es como el consuelo de seguir creyendo
que en algún rincón de tu corazón, me recuerdas.
Y que extrañas nuestros mejores momentos
que manchados de tanto veneno, igual existieron.
Pero fue sólo un sueño.
Un innegable recordatorio de lo que fuimos.
Y aunque fue un juego macabro de mi mente.
Fue un gusto volver a sostenerte justo como la primera vez.
que podría jurar que sentí el calor de tu cuerpo bajo la palma de mis manos.
que mi memoria recordaba a la perfección cada trazo de tu espalda,
que mis manos se movían frenéticas sobre todo tu cuerpo.
Podía sentir toda esa atracción innegable como la primera vez.
Donde no había como saciar esta conexión, si no te cubría por entero.
Si no te sentía a cada segundo como mi lugar favorito
en el que quería por siempre estar.
Fue tan placentero encontrarte,
que llego a ser doloroso despertar bajo tus recuerdos.
En donde ya no somos lo que éramos.
Ni nunca volveremos a serlo.
Ese amor permanece eterno en aquel tiempo,
en un espacio en mi corazón.
En las huellas que carga mi alma.
Y lo inolvidable que eres en mis sueños.
Fue tan real que podría jurar que en una dimensión alterna
nuestras conciencias se conectaron para estar juntos.
Y es iluso de mi parte seguir con cuentos,
pero es como el consuelo de seguir creyendo
que en algún rincón de tu corazón, me recuerdas.
Y que extrañas nuestros mejores momentos
que manchados de tanto veneno, igual existieron.
Pero fue sólo un sueño.
Un innegable recordatorio de lo que fuimos.
Y aunque fue un juego macabro de mi mente.
Fue un gusto volver a sostenerte justo como la primera vez.
martes, 12 de julio de 2016
No te dejare partir.
Esta vez no dudaré más.
No vacilaré ante lo que más quiero.
No importa si son deseos absurdos, incrédulos o ingenuos.
No perderé ante lo que sueño.
Y no me importa esperar lo que tenga que esperar.
Que la vida se me pase en un centenar de eternos días.
Pero no me rendiré.
No importa como sea.
No importa todo lo que derrumbe a su paso,
o cuantas veces tenga que levantarme de tantas dudas, y miedos.
Ya no me lamentaré por lo vivido, y lo que aún no ha llegado.
Porque juro por Dios, por mi misma.
Que cuando te vea y te sienta por cada centímetro de mi,
como si fueses la mismísima extensión de mi alma.
No te dejaré partir.
Y aún, y si vuelvo a cometer los mismos errores,
o incluso si se interpone el mundo,
si te siento por cada recóndito lugar de mi existencia,
como si fueses la perfecta combinación de mis latidos,
de sentirte en cada respiración llenándome por dentro.
No te dejaré partir.
Por lo que no sucumbiré al ridículo,
y a la soledad.
Porque estoy segura que estás en algún lugar del mundo.
Listo para estar conmigo.
Y no importa si el resto del mundo cree que es absurdo.
Yo estoy segura que sea donde sea que estés.
Cuando nos encontremos será el inevitable choque de nuestros destinos.
Que te amaré y me amarás como si fuésemos la perfecta mitad del uno y del otro.
Que nos complementaremos de forma armónica y absoluta.
Que hallare las respuestas de tus labios y tu encontraras las preguntas en mi cuerpo.
Que nuestras almas serán el eco de la otra.
Y aunque demos tumbos por el camino,
encontraré en tus manos la fuerza para seguir juntos.
Que en la punta de mis dedos encontrarás el valor para entender quienes somos.
Que no hay vida más bella que la creada con nuestro aliento,
Que no hubo gratitud más preciada que habernos juntado.
Que mi vida no tiene sentido si no es contigo.
Pero, que no signifique que moriré sin ti,
o que el vacío que nos dejemos en nuestras vidas será implacable.
Pero que reconozcamos que la vida es más feliz cuando estás junto a mi.
Que no hay mujer, ni hombre sobre la tierra que ame tanto como cuánto nosotros lo hicimos.
Que la vida no se acabe por nuestra separación,
pero que termine moviendo montañas aún distanciadas.
Que transforme todo a su paso,
y sigámonos queriéndonos en el recóndito lugar de nuestras memorias,
o en el sepulcro en el que yaceremos, esperando a volver estar juntos.
No vacilaré ante lo que más quiero.
No importa si son deseos absurdos, incrédulos o ingenuos.
No perderé ante lo que sueño.
Y no me importa esperar lo que tenga que esperar.
Que la vida se me pase en un centenar de eternos días.
Pero no me rendiré.
No importa como sea.
No importa todo lo que derrumbe a su paso,
o cuantas veces tenga que levantarme de tantas dudas, y miedos.
Ya no me lamentaré por lo vivido, y lo que aún no ha llegado.
Porque juro por Dios, por mi misma.
Que cuando te vea y te sienta por cada centímetro de mi,
como si fueses la mismísima extensión de mi alma.
No te dejaré partir.
Y aún, y si vuelvo a cometer los mismos errores,
o incluso si se interpone el mundo,
si te siento por cada recóndito lugar de mi existencia,
como si fueses la perfecta combinación de mis latidos,
de sentirte en cada respiración llenándome por dentro.
No te dejaré partir.
Por lo que no sucumbiré al ridículo,
y a la soledad.
Porque estoy segura que estás en algún lugar del mundo.
Listo para estar conmigo.
Y no importa si el resto del mundo cree que es absurdo.
Yo estoy segura que sea donde sea que estés.
Cuando nos encontremos será el inevitable choque de nuestros destinos.
Que te amaré y me amarás como si fuésemos la perfecta mitad del uno y del otro.
Que nos complementaremos de forma armónica y absoluta.
Que hallare las respuestas de tus labios y tu encontraras las preguntas en mi cuerpo.
Que nuestras almas serán el eco de la otra.
Y aunque demos tumbos por el camino,
encontraré en tus manos la fuerza para seguir juntos.
Que en la punta de mis dedos encontrarás el valor para entender quienes somos.
Que no hay vida más bella que la creada con nuestro aliento,
Que no hubo gratitud más preciada que habernos juntado.
Que mi vida no tiene sentido si no es contigo.
Pero, que no signifique que moriré sin ti,
o que el vacío que nos dejemos en nuestras vidas será implacable.
Pero que reconozcamos que la vida es más feliz cuando estás junto a mi.
Que no hay mujer, ni hombre sobre la tierra que ame tanto como cuánto nosotros lo hicimos.
Que la vida no se acabe por nuestra separación,
pero que termine moviendo montañas aún distanciadas.
Que transforme todo a su paso,
y sigámonos queriéndonos en el recóndito lugar de nuestras memorias,
o en el sepulcro en el que yaceremos, esperando a volver estar juntos.
lunes, 27 de junio de 2016
En un abismo solitario y absurdo.
No hay como expresar el vacío que provocó el verte y escucharte.
Pararme frente a ti por más de efímeros instantes
Fue como la tortura ilusoria de sentir que tienes poder sobre mi.
Que acarreas mi corazon en tu mano,
y que no he sido capaz de conquistarlo.
Me recuerdas que llevo tiempo en solitario,
que estoy estancada en un momento absurdo,
que ya nada tiene de cuerdo.
Que creo que sé por dónde voy,
cuando en realidad no sé que estoy haciendo,
o si realmente he hecho algo en absoluto.
Me recuerdas un hueco que cargo en mi corazón,
en mis sentimientos,
que no consigo encontrar por ningún lado.
En rostros de nadie, ni tampoco en versos de otros.
No sé como obligar a mi cuerpo a estremecerse por lo bueno.
No logro conseguir darle la oportunidad a nadie.
Y estoy como plantada en un abismo infinito
solitario y absurdo.
No encuentro mis reales deseos,
cuando lo que pienso es opuesto a todo lo que siento.
Y sé que no somos animales, que no debería seguir solo a mis instintos,
pero cómo consigo equilibrar esta pasión,
de ahogarme en un amor que me desborde,
pero que también no me eclipse.
¿Existe tal amor, en el que moriré sin tenerte?
¿En el que morirás sin tenerme?
¿Serán mis deseos muy necios?
¿Seré muy crédula?
¿Es esta mi condena?
Vivir de amores imposibles que sólo habitan en mi cabeza,
de sentimientos que sólo me pertenecen a mi.
Que no hay ninguna conexión cuando te veo,
que no hay respiraciones entrelazadas,
que mi cuerpo no nació para sentirse tuyo.
Que no puedo ser libre, y a la vez poder atarme a tu lado,
¿Será esta la agonía de toda mi vida?
Una búsqueda desequilibrada que nunca tendrá un fin,
y nunca será satisfecha?
Caeré por siempre en este abismo solitario y absurdo?
Pararme frente a ti por más de efímeros instantes
Fue como la tortura ilusoria de sentir que tienes poder sobre mi.
Que acarreas mi corazon en tu mano,
y que no he sido capaz de conquistarlo.
Me recuerdas que llevo tiempo en solitario,
que estoy estancada en un momento absurdo,
que ya nada tiene de cuerdo.
Que creo que sé por dónde voy,
cuando en realidad no sé que estoy haciendo,
o si realmente he hecho algo en absoluto.
Me recuerdas un hueco que cargo en mi corazón,
en mis sentimientos,
que no consigo encontrar por ningún lado.
En rostros de nadie, ni tampoco en versos de otros.
No sé como obligar a mi cuerpo a estremecerse por lo bueno.
No logro conseguir darle la oportunidad a nadie.
Y estoy como plantada en un abismo infinito
solitario y absurdo.
No encuentro mis reales deseos,
cuando lo que pienso es opuesto a todo lo que siento.
Y sé que no somos animales, que no debería seguir solo a mis instintos,
pero cómo consigo equilibrar esta pasión,
de ahogarme en un amor que me desborde,
pero que también no me eclipse.
¿Existe tal amor, en el que moriré sin tenerte?
¿En el que morirás sin tenerme?
¿Serán mis deseos muy necios?
¿Seré muy crédula?
¿Es esta mi condena?
Vivir de amores imposibles que sólo habitan en mi cabeza,
de sentimientos que sólo me pertenecen a mi.
Que no hay ninguna conexión cuando te veo,
que no hay respiraciones entrelazadas,
que mi cuerpo no nació para sentirse tuyo.
Que no puedo ser libre, y a la vez poder atarme a tu lado,
¿Será esta la agonía de toda mi vida?
Una búsqueda desequilibrada que nunca tendrá un fin,
y nunca será satisfecha?
Caeré por siempre en este abismo solitario y absurdo?
domingo, 19 de junio de 2016
Espérame.
Que desgarrador es cuando te das cuenta a la fuerza,
y por primera vez. Que la vida no es eterna.
Que quienes amas no estarán a tu lado toda la vida.
Y cuando ya te das cuenta, es demasiado tarde.
Ya se ha ido.
Y su cuerpo inerte yace sobre tus brazos, inmóvil.
No hay palabras mágicas que la puedan retornar a tu lado,
no hay fuerzas que la devuelvan.
Y solo te queda su cuerpo donde ella ya no está.
Su calor permanece como un rastro que pronto se enfriara.
Es como un muñeco sin su alma, sin su vida.
Una cascara de quien fue.
Te desgarra tan hondamente que no hay como hablar,
como respirar ni como articular sonido alguno.
El mundo se detuvo y no hay como hacerlo girar.
Estas como muerto en vida.
Y un vacío profundo se apodera de tu cuerpo, de tu corazon,
de tu alma.
Te han quitado más que todas tus extremidades.
Te han quitado el aliento.
No hay como caminar con su cuerpo en tus brazos,
no hay como entender que ya no está,
que nada la moverá.
Y ahí yace una niña con una caja sobre sus manos,
donde está su guardián, su compañera,
su amiga, su hija o su hermana.
Ahí va lo que era el amor de su vida.
Una caja hueca, igual que el hueco de su corazón que le dejó al partir.
- Sé que sufría en su ceguera, en su edad.
Pero juro que habría dado mi vida porque fuera ella quien siguiera viva.
Le habría dado mis años, con tal de verla como si los años jamás hubiesen hecho efecto.
Se repite una y otra vez, pero no hay nada que la haga volver.
No hay tiempo que cure esta falta.
Siempre que su nombre en sus labios rondé, llorará.
No lágrimas. sino agonía.
Que difícil tener que aceptar que solo le quedan fotografías,
memorias, recuerdos de un aroma que no encuentra.
Semejanzas de un calor que jamás será el suyo.
De un amor infinito y devoto que no volverá.
Que no estará en cada recóndito lugar
en el que solía habitar.
Son demasiados los años a su lado,
fueron muchas las historias en las que estuvo,
Como para que el tiempo la borre, no es posible, jamás lo será.
Fue un regalo del cielo al que tuvo que volver,
pero le quitaron el universo cuando se fue.
Y anhela, anhela un día en que al fin se vuelvan a ver.
Que su rostro, su pequeña y mojada nariz la acaricie.
Que al fin corran juntas por campos infinitos en los que nada las separe.
Quizás si es cierto, el edén existe y esperaré por volverte a ver.
Por lo que espera con paciencia, que cuando sea al momento, te buscaré.
jueves, 16 de junio de 2016
Cuando amamos.
El amor es tan bondadoso como tormentoso,
nos lleva a extremos como si fuese infeccioso.
Nos enfermamos, nos amamos, nos obsesionamos.
Nos quemamos con tanta pasión,
como una eterna llama que nadie puede abandonar.
Nos atamos voluntariosos
a su poder abrasador.
Estamos hundidos a su merced como el precioso regalo
que nos dieron para sucumbir.
Abandonamos la razón en las situaciones más obvias
y absurdas.
Lo atribuimos todo a su don.
Como si fuera un milagro ser tocado por sus dedos.
Nos dejamos llevar hasta el fondo del océano,
y coartamos a merced de nuestros celos.
Reímos como locos ante cualquier verso.
explotando por toda la felicidad que cargamos.
Es como una maldición que puede llevar a hacernos tanto daño,
que nos ciega al punto de justificar todos sus movimientos.
Nada podemos sentir con tanta intensidad como cuando amamos.
Desordena quienes somos,
que queremos y todo lo que planeamos.
Se convierte en nuestro único sueño y propósito.
Dependemos de él como si fuese el mismo oxigeno.
Si no llenamos nuestro cuerpo completo de él, morimos.
Nos asfixiamos tornando nuestra alma de un color oscuro,
como la misma noche en la que nos conocimos.
Amar, es la tortura de ir más allá de tus límites.
Nos transforma de finitos a infinitos.
Acabamos siendo eternos en sus recuerdos,
y nos otorga por siempre el favor de estar juntos.
En el exacto lugar donde anduvimos,
quedaran perpetuos nuestros espectros.
Estaremos tatuados amor en aquel tiempo, imperecederos.
nos lleva a extremos como si fuese infeccioso.
Nos enfermamos, nos amamos, nos obsesionamos.
Nos quemamos con tanta pasión,
como una eterna llama que nadie puede abandonar.
Nos atamos voluntariosos
a su poder abrasador.
Estamos hundidos a su merced como el precioso regalo
que nos dieron para sucumbir.
Abandonamos la razón en las situaciones más obvias
y absurdas.
Lo atribuimos todo a su don.
Como si fuera un milagro ser tocado por sus dedos.
Nos dejamos llevar hasta el fondo del océano,
y coartamos a merced de nuestros celos.
Reímos como locos ante cualquier verso.
explotando por toda la felicidad que cargamos.
Es como una maldición que puede llevar a hacernos tanto daño,
que nos ciega al punto de justificar todos sus movimientos.
Nada podemos sentir con tanta intensidad como cuando amamos.
Desordena quienes somos,
que queremos y todo lo que planeamos.
Se convierte en nuestro único sueño y propósito.
Dependemos de él como si fuese el mismo oxigeno.
Si no llenamos nuestro cuerpo completo de él, morimos.
Nos asfixiamos tornando nuestra alma de un color oscuro,
como la misma noche en la que nos conocimos.
Amar, es la tortura de ir más allá de tus límites.
Nos transforma de finitos a infinitos.
Acabamos siendo eternos en sus recuerdos,
y nos otorga por siempre el favor de estar juntos.
En el exacto lugar donde anduvimos,
quedaran perpetuos nuestros espectros.
Estaremos tatuados amor en aquel tiempo, imperecederos.
viernes, 3 de junio de 2016
No le demos importancia al cuerpo.
Espero nunca valorar mi cuerpo,
tanto como aprecio quien soy.
Porque todo lo físico se destiñe con el tiempo,
se va lentamente muriendo.
Y es un hecho, no es poético.
Todos vamos hacia el mismo fin con los años.
Maduramos por fuera como cualquier otro ser vivo.
Es como si nos fuésemos marchitando.
Todo lo que alguna vez fue maduro, reluciente,
se va cayendo.
Pienso que quizás, lo que la vida nos quiere enseñar a ultimo momento,
es a desprendernos de todo lo material. todo lo físico.
Para que apreciemos más lo que no vemos.
Nosotros mismos.
Nuestro interior.
Nuestros pensamientos.
Y todo lo que nos ha constituido.
Somos más que dos piernas y brazos.
Estamos hechos de recuerdos, momentos y personas que conocimos.
Tenemos tantos sentimientos mezclados en uno solo.
Que podemos llegar a ser hermosos de caóticos.
Entonces,
espero jamás preocuparme de mi cuerpo,
que no me ate a él.
Porque tengo ganas de pertenecer a quién soy.
y no a lo qué soy.
Quiero luchar contra mis pensamientos más oscuros,
las barreras más absurdas.
Los prejuicios innecesarios.
Y amar más lo que llevo dentro, con virtudes y defectos.
Pero no rendirme en seguir creciendo y luchando
con lo que sé que todos tenemos, desperfectos.
Espero jamás basar mi amor propio en mi cuerpo,
porque lo perdemos,
Ya sea por un período o un infortunio.
El cuerpo no es eterno.
En cambio, por dentro
estoy convencida que podemos ser de hierro.
Que nadie nos ve si no queremos.
Pero si tan solo creemos.
Creemos en que el amor y la felicidad está dentro de nosotros.
Podremos abrir paso a quién queramos.
Podremos salir invictos de lo que nos sobrevenga.
Por lo que intentemos no aferrarnos al cuerpo.
Porque estoy segura que de verdad llegamos a tocar el cielo sin tenerlo.
tanto como aprecio quien soy.
Porque todo lo físico se destiñe con el tiempo,
se va lentamente muriendo.
Y es un hecho, no es poético.
Todos vamos hacia el mismo fin con los años.
Maduramos por fuera como cualquier otro ser vivo.
Es como si nos fuésemos marchitando.
Todo lo que alguna vez fue maduro, reluciente,
se va cayendo.
Pienso que quizás, lo que la vida nos quiere enseñar a ultimo momento,
es a desprendernos de todo lo material. todo lo físico.
Para que apreciemos más lo que no vemos.
Nosotros mismos.
Nuestro interior.
Nuestros pensamientos.
Y todo lo que nos ha constituido.
Somos más que dos piernas y brazos.
Estamos hechos de recuerdos, momentos y personas que conocimos.
Tenemos tantos sentimientos mezclados en uno solo.
Que podemos llegar a ser hermosos de caóticos.
Entonces,
espero jamás preocuparme de mi cuerpo,
que no me ate a él.
Porque tengo ganas de pertenecer a quién soy.
y no a lo qué soy.
Quiero luchar contra mis pensamientos más oscuros,
las barreras más absurdas.
Los prejuicios innecesarios.
Y amar más lo que llevo dentro, con virtudes y defectos.
Pero no rendirme en seguir creciendo y luchando
con lo que sé que todos tenemos, desperfectos.
Espero jamás basar mi amor propio en mi cuerpo,
porque lo perdemos,
Ya sea por un período o un infortunio.
El cuerpo no es eterno.
En cambio, por dentro
estoy convencida que podemos ser de hierro.
Que nadie nos ve si no queremos.
Pero si tan solo creemos.
Creemos en que el amor y la felicidad está dentro de nosotros.
Podremos abrir paso a quién queramos.
Podremos salir invictos de lo que nos sobrevenga.
Por lo que intentemos no aferrarnos al cuerpo.
Porque estoy segura que de verdad llegamos a tocar el cielo sin tenerlo.
martes, 31 de mayo de 2016
No lo fuimos. Pero somos.
Volviendo atrás me doy cuenta que no tienes absoluta idea de quien soy.
De los rincones mas oscuros de mi mente.
De las debilidades más extrañas de mi cuerpo.
Somos completos extraños, que siempre lo fueron.
Como si todo hubiese sido un acto fingido a diario
por un amor falso.
Una relación falsa.
Y todo construido bajo tu mandato.
El despotismo absoluto de tus imposiciones,
tu ira, y tu desprecio.
Como si todo lo que me oscureciera fuera un disgusto
que no pudieses tragar a diario.
Convertiste todo en algo sucio.
Como si quisieses acabar con toda la devoción que sentía.
Y que me hundiese en mis propios miedos,
pero revelartelos jamás.
Que no fuese tan defectuosa, y débil a tu lado.
Sino siempre sonriente, afectuosa y dispuesta a estar para ti.
El cuadro perfecto en el que sólo tu debías ser feliz.
Y ocultabas todos tus defectos,
miedos y dolor.
Para demostrarme que el hierro era lo más fuerte para sostenernos.
Que había que dejar lo oscuro dentro de nosotros,
para mantener tu idea de honestidad.
En la que nos volvíamos rutina,
marionetas de tus deseos y tus sueños.
De dejar todo por ti.
Nuestro, le decías.
Pero yo nunca quise nada de lo que te dí.
Quería hacerte feliz, y perdí mis deseos en ti.
Quizás por lo mismo todo lo nuestro solo tuvo un fin.
Nunca comenzamos.
No con amor al menos.
No con el verdadero, puro y honesto amor.
Estuviste cortando todo lo que yo era,
toda mi confianza destruyéndola.
Para convertirme en tu obra.
Una obra temerosa de ver la luz.
Para verme atrapada en tu jaula, agonizando por hablar.
La verdad cariño,
que alivio es que estemos liberados de las cadenas que nos pusimos.
Podrás amar como tu siempre has deseado,
y yo podré ser amada como siempre he querido.
Quizás después de todo, si nos supimos querer un poco,
para dejarnos ser cada uno en su propio camino.
De los rincones mas oscuros de mi mente.
De las debilidades más extrañas de mi cuerpo.
Somos completos extraños, que siempre lo fueron.
Como si todo hubiese sido un acto fingido a diario
por un amor falso.
Una relación falsa.
Y todo construido bajo tu mandato.
El despotismo absoluto de tus imposiciones,
tu ira, y tu desprecio.
Como si todo lo que me oscureciera fuera un disgusto
que no pudieses tragar a diario.
Convertiste todo en algo sucio.
Como si quisieses acabar con toda la devoción que sentía.
Y que me hundiese en mis propios miedos,
pero revelartelos jamás.
Que no fuese tan defectuosa, y débil a tu lado.
Sino siempre sonriente, afectuosa y dispuesta a estar para ti.
El cuadro perfecto en el que sólo tu debías ser feliz.
Y ocultabas todos tus defectos,
miedos y dolor.
Para demostrarme que el hierro era lo más fuerte para sostenernos.
Que había que dejar lo oscuro dentro de nosotros,
para mantener tu idea de honestidad.
En la que nos volvíamos rutina,
marionetas de tus deseos y tus sueños.
De dejar todo por ti.
Nuestro, le decías.
Pero yo nunca quise nada de lo que te dí.
Quería hacerte feliz, y perdí mis deseos en ti.
Quizás por lo mismo todo lo nuestro solo tuvo un fin.
Nunca comenzamos.
No con amor al menos.
No con el verdadero, puro y honesto amor.
Estuviste cortando todo lo que yo era,
toda mi confianza destruyéndola.
Para convertirme en tu obra.
Una obra temerosa de ver la luz.
Para verme atrapada en tu jaula, agonizando por hablar.
La verdad cariño,
que alivio es que estemos liberados de las cadenas que nos pusimos.
Podrás amar como tu siempre has deseado,
y yo podré ser amada como siempre he querido.
Quizás después de todo, si nos supimos querer un poco,
para dejarnos ser cada uno en su propio camino.
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